Una decisión inminente amenaza con cambiar el valor del boleto: ¿qué factores están presionando?
Una actualización tarifaria se acerca en el transporte urbano, impulsada por una caída drástica en la cantidad de pasajeros. ¿Cómo afectará esto a los usuarios y qué otros cambios podrían venir?
El Gobierno de Catamarca anticipó que en los próximos días se definirá una actualización en la tarifa del transporte urbano, en un contexto marcado por el desajuste entre los costos operativos del sistema y el valor actual del boleto. Esta medida busca evitar un mayor deterioro en la prestación del servicio.
El secretario de Transporte provincial, Lucas Stampfli, advirtió que la decisión no puede demorarse ante el impacto creciente que genera la brecha entre ingresos y gastos. Según explicó, la situación obliga a tomar medidas de manera urgente para mantener la calidad del servicio.
Stampfli detalló que uno de los factores centrales que empuja el incremento es la fuerte reducción en la cantidad de usuarios. El cálculo tarifario se basa en la relación entre los costos totales del sistema y el número de pasajeros transportados, por lo que una menor demanda provoca automáticamente una mayor presión sobre el precio del boleto.
¿Cuánto ha caído el uso del transporte público?
De acuerdo con los datos oficiales, la caída en el uso del transporte público es significativa. Se registró una baja del 15% en comparación con el año pasado y del 40% respecto de 2024, lo que agrava la situación financiera del sistema.
Entre las razones, Stampfli mencionó el avance de las plataformas digitales de movilidad y los cambios en los hábitos cotidianos, que redujeron la necesidad de desplazamientos. También señaló que cada vez más personas realizan compras o gestiones sin salir de sus hogares, afectando directamente la demanda.
¿Qué otras modificaciones podrían implementarse?
Mientras se define el nuevo esquema tarifario, desde el área de Transporte no descartan implementar ajustes en la frecuencia de los servicios. Las modificaciones podrían concentrarse en franjas horarias de baja demanda, como la siesta, y también alcanzar los horarios de inicio y finalización de los recorridos.
La combinación de menores pasajeros, mayores costos y cambios en las formas de movilidad plantea un escenario complejo para el sistema de transporte urbano. Ahora enfrenta una reconfiguración tanto en sus tarifas como en su esquema operativo, lo que podría alterar la experiencia diaria de los usuarios.