Una decisión que cambia el tablero internacional: el Gobierno toma una medida histórica contra una fuerza militar extranjera
El Gobierno incorporó a la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán al registro de terrorismo, habilitando sanciones. La medida responde a su vinculación con los atentados de 1992 y 1994 y marca un alineamiento con Estados Unidos.
El Gobierno nacional incorporó al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET). Esta acción habilita sanciones y restricciones contra el poderoso cuerpo militar iraní, marcando un giro en la política exterior.
La Oficina del Presidente justificó la medida señalando que el país “fue víctima de dos de los atentados terroristas más graves de la historia”. Se refirió a los ataques contra la Embajada de Israel en 1992 y la AMIA en 1994, que dejaron más de 100 muertos y cientos de heridos.
Según el comunicado oficial, “las investigaciones judiciales y los trabajos de inteligencia determinaron que ambos ataques fueron planificados, financiados y ejecutados con participación directa de altos funcionarios del régimen iraní y de operativos de la Guardia Revolucionaria”.
Coordinación y alcances
La decisión cuenta con coordinación del Ministerio de Seguridad junto con la Cancillería, aunque “no se podría haber impulsado sin la decisión política que baja desde Casa Rosada”. Esto permitirá “limitar su capacidad de acción en el país” y “proteger al sistema financiero argentino de ser utilizado con fines ilícitos”.
El presidente Javier Milei planteó que busca “saldar una deuda histórica de más de 30 años con los familiares de las víctimas”. Además, reafirmó: “Este Gobierno está decidido a que la República Argentina vuelva a alinearse a la civilización occidental”.
Estados Unidos considera al CGRI como grupo terrorista desde 2019, lo que le permite embargar cuentas, anular visas y aumentar la cooperación en inteligencia. La Argentina busca replicar estos mecanismos, especialmente en cooperación internacional.
Contexto regional e internacional
Paraguay ya había tomado una medida similar en abril del año pasado, enfrentando reclamos y condenas de Irán. La Unión Europea incorporó al CGRI a su listado en 2006.
La decisión también representa “un guiño para el otro aliado internacional de Milei, Israel”. Actualmente, al frente de la Guardia Revolucionaria está Ahmad Vahidi, acusado por la Justicia argentina de ser el ideólogo y autor intelectual del atentado a la AMIA en 1994.
La relación bilateral con Estados Unidos parece haber entrado en una fase donde “Washington desea ver decisiones reales” en cuanto al posicionamiento y alineamiento de sus aliados con las políticas de Donald Trump.
El poder del CGRI
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica responde directamente al líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, y controla gran parte de los hilos del país. Fue creado al comienzo de la Revolución Islámica en 1979 para preservar la integridad del líder supremo.
Según The Economist, al menos 190.000 paramilitares componen la fuerza actualmente, con penetración en áreas de influencia política. “La Guardia Revolucionaria está tomando el control en Irán”, titulaba la revista británica hace una semana.
Desde este grupo han salido los principales vínculos con grupos “proxys” iraníes como Hezbollah, grupos shiitas en Siria o los Hutíes en Yemen. Dentro del CGRI se ubican las Fuerzas Quds, el brazo armado que opera en el exterior.
Las Fuerzas Quds ya habían sido incluidas en el listado de grupos terroristas por parte de la Argentina en enero de este año, acusadas de estar detrás del atentado a la mutual judía en los 90′.
