Una discusión por drogas terminó en tragedia: apuñalaron a una mujer trans en Villa Nueva
Una pelea por drogas terminó con una mujer trans apuñalada en Villa Nueva. La víctima murió desangrada y los acusados ya están detenidos. ¿Qué encontró la policía en la casa?
Lo que parecía una noche más en el barrio La Floresta se convirtió en una escena de terror. Jessica Romina Núñez, de 44 años, murió desangrada tras recibir una puñalada en el abdomen durante una pelea vinculada al consumo de drogas. El hecho ocurrió alrededor de las 5 de la mañana en una vivienda de calle San Luis al 200, en Villa Nueva.
La víctima, una mujer trans, fue trasladada de urgencia al Hospital Pasteur, pero llegó sin vida. Por el crimen, la Justicia detuvo a Johana Mailen Rogero (22) y a su padre, Cristian Oscar Rogero (48), quienes habrían mantenido conflictos previos con Núñez.
¿Qué pasó esa madrugada?
Según las primeras investigaciones, la discusión se originó por adicciones y consumo excesivo. La víctima recibió al menos una puñalada dentro de la casa de la familia Rogero, en San Luis 252, y salió a pedir ayuda caminando hacia el puente Isidro Fernández Núñez, conocido como puente Negro.
Las cámaras de seguridad de la zona registraron a Núñez a las 5.13, a unos 100 metros del inmueble, cuando se cruzó con un hombre que aparentaba estar ebrio. Minutos después, la mujer se desplomó en la vía pública, sangrando profusamente. Un vecino alertó al 911.
La detención y el hallazgo del arma
Personal de la Patrulla Preventiva llegó a las 5.30 y, al ver que la mujer aún respiraba, convocó a bomberos y a la Policía Científica. A pesar de los esfuerzos médicos, Núñez falleció en el hospital. Los investigadores trabajaron con las cámaras de una panadería y una tienda cercana para identificar a los sospechosos.
Cuando la Policía allanó la casa de los Rogero, encontró a Johana acostada en su cama con el cuchillo debajo de la almohada. Ambos fueron arrestados y puestos a disposición de la fiscal Juliana Companys. La joven fue imputada por "homicidio simple" y su padre, como "partícipe necesario".
El prontuario del padre
Cristian Rogero, conocido en el barrio como "Macarrón" o "el Vigilante", tiene un extenso historial delictivo. En 2006 fue condenado por lesiones gravísimas contra una expareja, a quien apuñaló por la espalda. En 2018, sumó una nueva condena por lesiones y coacciones contra su exconcubina. Y en 2020, recibió otra pena por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, agravada por la participación de un menor.
Los vecinos señalaron que la casa de los Rogero es uno de los tres puntos conflictivos del barrio, todos sobre la misma calle San Luis y en menos de 300 metros. Se cree que allí se vendían drogas, y que muchas personas asistían cada noche a comprar sustancias.
La causa sigue en manos de la fiscalía, que investiga los detalles del brutal ataque que conmocionó a la comunidad.