Una docente de Villa Mercedes venció su miedo a la IA y ahora la usa para planificar
No se trata de reemplazar al docente, sino de potenciarlo: esta profesora encontró en la IA una ayuda concreta para una tarea que parecía imposible de abarcar.
Grecia Audisio, profesora de educación especial de la ENI N°22 de Villa Mercedes, completó la Diplomatura en Inteligencia Artificial de la Universidad Austral y ya aplica esas herramientas en su trabajo diario. A pesar de tener 25 años y haber crecido en plena era tecnológica, reconoció que sentía temores a la hora de incorporar la IA en las aulas.
La docente, que trabaja con chicos de Nivel Inicial en la institución 'Mundo de Soles', se inscribió en el curso con la expectativa de dejar atrás esos miedos y encontrar formas de aplicar la tecnología para facilitar y potenciar su tarea. "Me voy con la expectativa cumplida. Algunas herramientas las conocía por experiencia y quería aprender un poco sobre cómo usarlo en la escuela, ya sea para agilizar tiempos o lo que sea", indicó.
Entre los principales beneficios que rescató, mencionó los ajustes personales a la hora de planificar o buscar actividades dinámicas para los chicos de 3, 4 o 5 años. "Te ayuda mucho porque son diez salas las que hay que atender y de esta manera optimizar tiempos", resaltó Audisio, aunque admitió que "me quedé con ganas de seguir aprendiendo porque es un mundo infinito el de la IA".
Más allá de los beneficios, la profesora llamó a no relajarse con la tecnología y a entenderla como un complemento de lo humano. "Creo que no hay que acostumbrarse a que te haga todo, hay que mantener la creatividad y el profesionalismo de uno. Es usarlo con criterio y ética, sin perder el toque personal que aporta el docente como ser humano, más aún en la educación especial, donde uno ve que cada niño es un mundo distinto. La IA es un aliado, un amigo y un ayudante, sólo es cuestión de aprender a usarla", reflexionó.