La comunidad educativa de la Escuela Especial N° 526 de Puerto Madryn pidió una solución para sus estudiantes y la respuesta terminó naciendo en la carpintería de un centro científico. Qué se fabricó a medida y cómo lo recibió la escuela.
La Escuela Especial N° 526 de Puerto Madryn recibió apoyapiés adaptados fabricados a medida para sus estudiantes, en una entrega que concretó la Secretaría de Ciencia y Tecnología del Chubut y que tuvo como protagonista a un taller de carpintería del CIEFAP.
El equipamiento responde a un pedido que la propia comunidad educativa acercó al Laboratorio de Tecnologías Inclusivas (LTI), un espacio de la Secretaría que asesora, diseña y desarrolla soluciones tecnológicas para derribar barreras y ganar autonomía.
Del pedido al taller
Con el requerimiento en mano, el equipo técnico del LTI activó las gestiones y sumó al Centro de Investigación y Extensión Forestal Andino Patagónico (CIEFAP) para que se ocupara de la fabricación.
El camino no fue directo: hubo que revisar los planos originales, corregir especificaciones técnicas y armar un prototipo antes de llegar a un elemento que cumpliera con lo que la escuela necesitaba. Recién entonces los apoyapiés se construyeron en la carpintería del organismo, aprovechando su capacidad de producción.
Qué dicen desde la escuela
La directora de la institución, Cintia Gallegos, puso el acento en el uso diario de los dispositivos y en lo que significan para los chicos.
“Para nuestra escuela estos reposapiés reclinables significan un gran avance. Son un verdadero dispositivo de acceso y de accesibilidad para los estudiantes. Este aporte de la Secretaría de Ciencia y Tecnología cambia la vida cotidiana de nuestros chicos”, destacó.
El respaldo del Gobierno provincial
El secretario de Ciencia y Tecnología del Chubut, Guillermo Defossé, sostuvo que la experiencia muestra el rol que pueden tener las instituciones científicas frente a necesidades concretas.
“Este trabajo demuestra que la ciencia y la tecnología tienen un papel fundamental en la construcción de una sociedad más inclusiva. Desde el Gobierno del Chubut buscamos que las capacidades de nuestras instituciones científicas y tecnológicas estén al servicio de las necesidades concretas de la comunidad”, afirmó.
Y agregó: “La articulación con el CIEFAP nos permitió transformar una demanda de una escuela en una solución tangible, demostrando que cuando el Estado, el sistema científico y las instituciones educativas trabajan de manera conjunta, el conocimiento se convierte en una herramienta para mejorar la calidad de vida de las personas”.
Accesibilidad como derecho
El Laboratorio de Tecnologías Inclusivas trabaja con la accesibilidad entendida como un derecho: asesora a personas e instituciones de toda la provincia, desarrolla dispositivos adaptados y articula con actores del ámbito científico, educativo y productivo.
La entrega en la Escuela N° 526 es, para la Secretaría, un ejemplo de cómo las capacidades técnicas disponibles en Chubut pueden orientarse a resolver problemas cotidianos y a fortalecer la cooperación entre organismos.