Una escuela del norte salteño recupera una costumbre que alimentaba a sus abuelos y hoy vuelve a las lagunas
Si vivís en una comunidad alejada, sabés lo difícil que es conseguir alimentos frescos. En Campo La Paz encontraron una manera de producirlos sin depender de nadie, y todo empezó con el recuerdo de un maestro.
En el extremo norte de Salta, donde el acceso a alimentos frescos es una odisea diaria, una escuela decidió convertir un recuerdo familiar en un proyecto productivo. Campo La Paz, en Nazareno (departamento Santa Victoria Oeste), recibirá 2.500 alevinos de trucha para iniciar la cría en lagunas de la zona, con el objetivo de sumar una alternativa alimentaria para toda la comunidad.
La iniciativa nació de la memoria de Celso Lamas, maestro de la Escuela 4207. Su abuelo le contó que, hacía décadas, las lagunas de Campo La Paz albergaban truchas. Esa historia, transmitida de generación en generación, se convirtió en la chispa de un proyecto que ahora empieza a materializarse.
Para llevar adelante la idea, la comunidad educativa contactó a Rody Velardes, productor y pionero de la piscicultura salteña, reconocido por su emprendimiento Truchas Pulares en Chicoana. Velardes no solo brindará asesoramiento técnico: también donará los alevinos y colaborará con la infraestructura necesaria para poner en marcha el criadero.
Pamela Vargas, coordinadora de la iniciativa, explicó que el vínculo con Velardes se gestó durante aproximadamente un año. En ese tiempo, la propuesta fue tomando forma hasta convertirse en un plan concreto que podría impactar directamente en la alimentación de los habitantes de Nazareno. "Cambiar la vida, la alimentación de una comunidad", resumió Vargas sobre las expectativas del proyecto.
Un desafío comunitario
La llegada de los alevinos es solo el punto de partida. Para que la cría prospere, los vecinos de Campo La Paz deberán hacerse cargo de tareas cotidianas: preparar y mantener las lagunas, organizar el sistema de cría y acompañar la adaptación de las truchas al nuevo entorno.
El proyecto, bautizado "Truchas Yantapayyana", no se limita a la producción. Busca demostrar que una iniciativa pequeña puede sostenerse en el tiempo y convertirse en una fuente regular de alimento para las familias de la zona. También plantea un interrogante: cómo trasladar conocimientos productivos desarrollados en los Valles Centrales a comunidades alejadas del norte provincial.
Inauguración con celebración
La puesta en marcha oficial está prevista para el 5 de septiembre a las 9 en Campo La Paz, según la invitación difundida por los organizadores. Participarán establecimientos educativos de la región -las escuelas 4536, 4278, 4612 y 4348- y la jornada incluirá una celebración para las infancias, pensada para reunir a la comunidad en torno a esta nueva etapa.
La organización está a cargo de la Escuela 4207, junto a Celso Lamas y Pamela Vargas. La apuesta es que las lagunas de Campo La Paz recuperen su función productiva y que la memoria de las truchas, que sobrevivió durante generaciones, se convierta en una herramienta concreta para el presente.