Una estafa con “limpieza espiritual” terminó en tragedia: la desgarradora historia de una emprendedora en Lomas de Zamora
Una emprendedora peruana que lo había logrado todo con esfuerzo cayó en una trampa mortal. Le hicieron creer que su dinero estaba maldito y necesitaba una “limpieza”. Lo que sucedió después, y la fría respuesta de las estafadoras a sus súplicas, terminó en una tragedia que conmociona.
Una joven peluquera peruana que había construido su vida en Argentina con esfuerzo cayó en una cruel estafa conocida como “el engaño gitano”, perdiendo todos sus ahorros en un hecho que desencadenó una tragedia fatal. El caso, que conmociona por la frialdad de las estafadoras y la vulnerabilidad de la víctima, ocurrió en un local de belleza de Ingeniero Budge y está siendo investigado por la Justicia de Lomas de Zamora.
Merlín Díaz Silva, de 30 años, había emigrado desde Cajamarca, Perú, en 2014. Con tenacidad, comenzó trabajando en una barbería junto a su hermano y logró el sueño de abrir su propio centro de estética sobre la avenida Olimpo. Atendía de 8 a 20 horas y hasta planeaba dar capacitaciones, con el firme objetivo de progresar y ayudar a su madre que residía en su país natal.
¿Cómo operó el cruel engaño?
Todo cambió cuando tres mujeres comenzaron a merodear por su negocio. Identificadas como María Silvia Mitrovich (78), Nancy Marina Yovanovich (52) y Marta Mitrovich (72), alias “La Paraka”, visitaban comercios del barrio para detectar posibles víctimas. Según la investigación, convencieron a Merlín de que estaba “maldita” y que todos sus problemas se debían a esa situación.
Le aseguraron que podían realizar una “limpieza espiritual” para eliminar la maldición, pero con una condición: necesitaban el dinero para el ritual. La mañana del 20 de enero, las cámaras de seguridad captaron a las mujeres entrando al local. Merlín salió en bicicleta hacia su casa y regresó con una mochila que contenía sus ahorros de toda la vida, cerca de 14 millones de pesos.
El momento de la verdad y una desesperación ignorada
El supuesto ritual se habría realizado en el fondo del local, fuera del alcance de las cámaras. Tras la “limpieza”, las estafadoras se retiraron con la excusa de regresar más tarde. Fue entonces cuando Merlín abrió la mochila y descubrió la cruel realidad: su dinero había sido reemplazado por billetes falsos.
Sumida en la desesperación, la joven intentó contactarlas de manera obsesiva. Realizó 47 llamadas y envió mensajes suplicándoles que volvieran y le devolvieran el dinero, advirtiendo sobre la crisis que estaba atravesando. La respuesta, según los chats recuperados, fue despiadada. “Me extraña que por tan poca cosa querés hacer eso. Es tu problema”, habría contestado una de las acusadas.
“TU DINERO ESTÁ MALDITO”, LOS AUDIOS DEL ENGAÑO GITANO QUE TERMINÓ CON UNA MUERTE
Una peluquera peruana de 30 años, Merlín Díaz Silva, murió tras ser estafada por tres mujeres que le hicieron creer que su dinero estaba “maldito” y que podían “limpiarlo”. La víctima les entregó… pic.twitter.com/B4XfFVHMzv
— Clarín (@clarincom) March 12, 2026
Un final trágico y una investigación en marcha
Horas más tarde, la situación llegó a un punto sin retorno. Merlín envió un mensaje de despedida a su pareja pidiéndole perdón. Cuando él llegó al local, la encontró con graves heridas. Fue trasladada de urgencia al Hospital Alende y luego al Hospital Gandulfo, pero no logró superar las lesiones y falleció en la madrugada del 21 de enero.
El caso es investigado por la Fiscalía N.º 19 de Lomas de Zamora, a cargo del fiscal Ignacio Torrigino, quien imputó a las tres mujeres por el delito de estafa. La acusación detalla que planificaron el engaño durante días, aprovecharon la vulnerabilidad de Merlín y usaron teléfonos con identidades falsas. Una de las acusadas obtuvo una eximición de prisión, otra espera resolución y la tercera está prófuga.
Un vacío legal y un duelo que perdura
Pese a la gravedad de los hechos, la ley argentina establece que las mujeres no pueden ser acusadas por la muerte de la joven, ya que no hubo un homicidio directo. Por lo tanto, solo enfrentan la causa por estafa, un delito que conlleva una pena de entre 1 y 6 años de prisión, incluso con posibilidad de obtener una condena en suspenso.
El centro de estética que Merlín construyó con tanto esfuerzo permanece cerrado, con un cartel que reza “Cerrado por duelo”. Su familia ahora se ve obligada a vender los muebles del local para poder pagar el alquiler y cerrar definitivamente el negocio, mientras lidia con un dolor inmenso. “Quizás no consiga justicia por mi hermana, pero quiero que esto cambie. Que nunca más haya otra Merlín”, expresó con desconsuelo su hermano.
