Una familia no tenía noticias de ellas desde el 18 de octubre: qué se sabe del caso de madre e hija en Santa Fe
Un familiar llegó a la casa de Obispo Gelabert al 2500 con una copia de la llave. Hacía dos semanas que no hablaba con ellas. Al entrar, encontró a la madre y a la hija sin vida. La fiscal Galeano ordenó las autopsias y secuestró tres celulares.
La escena que encontró un familiar al abrir la puerta de una casa del barrio Recoleta, en la ciudad de Santa Fe, quedó bajo investigación de la Justicia. Dos mujeres —madre e hija, de 84 y 58 años— fueron halladas sin vida el domingo a la noche en una vivienda de Obispo Gelabert al 2500.
El caso está en manos de la fiscal Vivian Galeano, que ordenó una serie de medidas para intentar reconstruir qué ocurrió puertas adentro de esa propiedad.
El llamado que encendió las alarmas
Fue un pariente el que dio el alerta. Según la información policial difundida por Aire de Santa Fe, el hombre se acercó al domicilio porque hacía varios días que no lograba comunicarse con las dos mujeres.
Ante la policía, el familiar contó que la última vez que había hablado con ellas fue el 18 de octubre. También aportó un dato que los investigadores tienen en cuenta: ambas se encontraban bajo tratamiento psiquiátrico.
Con una copia de la llave que tenía en su poder, el hombre entró a la casa y se topó con las dos mujeres ya sin vida. En ese momento intervino personal policial y se notificó a la Fiscalía.
Dónde estaban los cuerpos
El relevamiento de la División Científica Forense de la Policía de Investigaciones (PDI) permitió establecer la posición exacta de cada cuerpo. Una de las mujeres estaba en el sector de la escalera. La otra, en un dormitorio de la planta superior, junto a una cama.
Los peritos describieron que ambas se encontraban tendidas boca arriba sobre el piso.
En el marco de las tareas de huellas y rastros, los especialistas secuestraron una uña que estaba en la base de la escalera, debajo del cuerpo de una de las víctimas. Además, se tomó un hisopado de una aparente mancha de sangre que presentaba una de las mujeres en una de sus manos.
Autopsias y celulares secuestrados
Después del examen externo, el médico policial recomendó practicar autopsias a las dos víctimas. La medida fue dispuesta por la fiscal Galeano.
La funcionaria judicial también ordenó el secuestro de tres teléfonos celulares marca iPhone que se encontraban dentro de la vivienda. Esos dispositivos podrían aportar información sobre las últimas horas de las mujeres.
Por ahora, la investigación sigue abierta y el objetivo central es determinar en qué circunstancias se produjeron las muertes.