Una familia organizaba reuniones religiosas en su casa y lo que sucedía con los niños dejó a todos en shock
Durante reuniones religiosas en una casa familiar, un adolescente quedaba a cargo de los niños. Lo que sucedía a puertas cerradas desató una investigación internacional y un operativo que terminó con tres detenciones. Los detalles son escalofriantes.
Una investigación de un año destapó una red de abusos sexuales infantiles que se desarrollaba durante rituales religiosos en una vivienda familiar. Tres miembros de una misma familia fueron detenidos en un operativo policial que involucró a una veintena de efectivos y que reveló prácticas aberrantes contra menores.
El procedimiento se llevó a cabo ayer a las 6 de la mañana en el barrio Juan Díaz de Solís Ampliación de la ciudad de Santiago del Estero. Los agentes allanaron la vivienda y capturaron a Ricardo Daniel Pérez, de 58 años y docente de Educación Especial; a su esposa Priscila Andrea Ruiz, de 51; y a su hijo adolescente de 16 años, estudiante de 4° año de secundario.
¿Qué cargos enfrentan los detenidos?
Los tres imputados enfrentan graves acusaciones: abuso sexual con acceso carnal, tenencia, producción y distribución de material de abuso sexual infantil y corrupción de menores, en concurso real. La causa judicial fue bautizada como “Operación Silencio Cero-Infancia Segura en entornos digitales”.
La investigación se extendió durante doce meses y se inició tras una alerta proveniente de un organismo de Estados Unidos. Dicha alerta señalaba la existencia de contenidos de abuso sexual infantil que habían sido generados en la capital santiagueña.
¿Cómo se cometían los abusos?
Los abusos ocurrieron durante reuniones religiosas umbandas que la familia organizaba en su propia casa. Mientras los adultos participaban activamente en los rituales destinados a mayores, el adolescente de 16 años quedaba a cargo de los niños y niñas presentes.
Su responsabilidad consistía en dirigir las actividades lúdicas orientadas a los “Erês” o “Crianzas”. Fue en ese contexto y aprovechando esa posición de confianza, que el joven accedió a dos menores de edad. Los padres de las víctimas desconocían por completo lo que estaba sucediendo.
Los investigadores lograron identificar con precisión el dormitorio donde se cometieron los hechos. Durante el allanamiento secuestraron celulares, diversos dispositivos electrónicos y prendas de vestir pertenecientes a las víctimas. Estos elementos serán sometidos a pericias de ADN para fortalecer la evidencia.

¿Quiénes coordinaron el operativo?
El procedimiento fue coordinado por el Departamento de Trata de Personas en conjunto con las fiscales Érika Leguizamón, Yésica Lucas y Vanina Aguilera. La autorización judicial fue otorgada por la jueza de Control y Garantías con competencia juvenil, Érika Casagrande Valdueza.
Esta causa marca un precedente en la provincia, ya que es la primera que vincula directamente un ataque sexual con la producción y distribución local del material audiovisual del delito. Esta conexión complica significativamente cualquier futuro pedido de excarcelación por parte de los imputados.
¿Qué se encontró durante el allanamiento?
El operativo se extendió hasta las 13 horas. Durante ese tiempo, los investigadores confeccionaron planimetrías detalladas del lugar, fotografiaron exhaustivamente la escena y procedieron al secuestro de elementos que presentaban un “alto voltaje sexual infantil”.
Las familias de las dos niñas afectadas, una residente en el mismo barrio y otra proveniente de Almirante Brown, ya fueron notificadas oficialmente. Ambas recibirán acompañamiento especializado. En los próximos días, las fiscales citarán a otros participantes de las reuniones umbandas para reconstruir minuciosamente el contexto en el que se desarrollaban estos encuentros.