Una familia rosarina ya necesita más de $2,3 millones para no ser pobre: la canasta básica subió 39% en un año
¿Sabés cuánto necesita una familia rosarina para no ser pobre? La canasta básica se disparó un 39% en un año y los comercios locales se hunden. Los números que nadie te cuenta.
En medio de la crisis económica que azota a los santafesinos, el costo de vida en Rosario no da tregua. Según el último relevamiento del Centro de Educación, Servicios y Asesoramiento al Consumidor (Cesyac), una familia tipo necesitó $2.301.630,73 en junio para cubrir sus gastos básicos, lo que representa un incremento interanual del 39,02%.
¿Qué impulsó el aumento?
La suba mensual fue del 2,44%, muy por encima del 1,9% de inflación informado por el Indec para el mismo mes. Sin embargo, ambos indicadores responden a metodologías distintas: mientras el IPC mide un promedio general, el Cesyac calcula el costo real que enfrenta una familia rosarina.
El principal motor del incremento fue el rubro frutas y verduras, que se disparó un 21,37% respecto de mayo. También impactaron los alquileres e impuestos (5,24%), los servicios para la vivienda (2,26%) y los servicios personales (1,69%). En contrapartida, las carnes bajaron un 0,51% y las bebidas, un 0,56%.
Entre los servicios que más golpearon el bolsillo familiar se destacan los seguros del automóvil (12,21%), los alquileres (7,04%), las telecomunicaciones (4,50%), los medicamentos (3,11%), las prepagas (2,75%), el gas (2,72%) y la energía eléctrica (2,14%).
Comercios al borde del abismo
La crisis no solo afecta a los hogares. Seis de cada diez comercios rosarinos perdieron ventas en junio, según la Federación de Comercio e Industria (Fecoi). Menos del 20% de los encuestados reportó una mejora intermensual, y la caída interanual promedio fue del 9,6%.
Miguel Rucco, referente del observatorio de Fecoi, fue tajante: “Son datos locales; a veces salen números nacionales que están atravesados por sectores ligados a otras realidades. Hoy, el comercio rosarino enfrenta una situación complicada”. Y agregó: “No vemos una variable oficial, ni una medida económica del gobierno de Javier Milei para revertir esta situación. Hoy es sálvese quien pueda”.
La incertidumbre lleva a muchos comerciantes a preguntarse mes a mes si podrán mantener las persianas levantadas.