Una fiscal contó cómo armaron el rompecabezas que condenó a la familia Sena
Parecía un caso imposible: sin cuerpo completo, sin testigos y con una familia poderosa en el medio. Lo que logró el jurado dejó a todos en silencio.
La fiscal Nelia Velázquez, parte del equipo que investigó el femicidio de Cecilia Strzyzowski, expuso en Mendoza los pormenores de una causa que se convirtió en un hito judicial. Durante las XIV Jornadas de Violencia de Género y Delitos Conexos, realizadas el 27 y 28 de agosto, la funcionaria chaqueña detalló los desafíos de reconstruir un crimen sin el cuerpo completo de la víctima ni testigos presenciales.
"Hay casos que interpelan al sistema de Justicia por lo difícil de la investigación, pero hay casos que interpelan a toda la sociedad. Sí, fue el caso de Cecilia Strzyzowski", sostuvo Velázquez ante los asistentes al panel sobre Juicios por Jurados.
Una investigación a ciegas
La fiscal explicó que la pesquisa se topó con un obstáculo central: los restos de Cecilia aparecieron calcinados. Tampoco hubo testigos que presenciaran el ataque. "Como es típico en estos casos, tampoco teníamos testigos de carácter directo que hayan presenciado o visto el hecho. Y, además, los autores eran una familia de líderes piqueteros de Chaco, con mucho poder", señaló.
Ante ese escenario, los investigadores armaron un "rompecabezas" con cámaras de seguridad, celulares, chats, pericias y rastros de sangre. "Cada pieza probatoria bien relacionada nos formaba un rompecabezas y todas juntas nos permitían entender el antes, el durante y el después", detalló.
El contexto de violencia de género
Velázquez subrayó que la perspectiva de género atravesó todo el proceso. Cecilia tenía 28 años y estaba en pareja con César Sena desde hacía dos o tres años. Se habían casado en 2022, pero la familia Sena se oponía a la relación y habrían sido obligados a divorciarse poco después.
Un mes antes del crimen, Cecilia le contó a un amigo que César, durante una discusión en una camioneta, la tomó del cuello y le hizo una maniobra de "guillotina". Ella sintió que "vio pasar su vida". Ese episodio fue clave para la Fiscalía al analizar el caso dentro de un contexto de violencia de género.
El viaje al Sur y el ingreso a la casa de los Sena
El 2 de junio de 2023, Cecilia entró a la propiedad de la familia Sena en Chaco con sus valijas, después de que César le propusiera un viaje al Sur para empezar de nuevo. Nunca más se la vio con vida. La investigación, bajo fuerte presión, reunió pruebas que incluyeron el hallazgo de una valija y ropa incineradas en un barrio vinculado a los Sena.
Juicio por jurados y condenas
El juicio comenzó el 28 de octubre de 2025. La Fiscalía organizó su teoría en tres momentos: antes, durante y después del crimen. "Teníamos que poder transmitir a este juicio una historia clara, lógica y comprensible", afirmó Velázquez.
El 15 de noviembre, el jurado declaró culpables por unanimidad a César Sena, Emerenciano Sena y Marcela Acuña. La frase que funcionó como eje fue: "La mataron, la quemaron y creyeron que su poder los haría impunes".
César Sena recibió prisión perpetua por homicidio doblemente agravado por el vínculo y por violencia de género. Emerenciano Sena y Marcela Acuña fueron considerados partícipes primarios y también recibieron perpetua. Gustavo Obregón fue condenado a 5 años y 10 meses por encubrimiento agravado; Fabiana González, a 5 años; y Gustavo Melgarejo, a 2 años y 10 meses en suspenso por encubrimiento simple.
Qué dejó el caso
Para Velázquez, la perspectiva de género no se limita a una agravante o a un alegato: debe atravesar toda la investigación desde el inicio, conocer a la víctima, sus vínculos y las relaciones de dependencia, y evitar estereotipos. Esa mirada, dijo, también debe extenderse a la selección del jurado y al desarrollo del juicio para entender el contexto de violencia en el que ocurrió el femicidio.