Una fiscal de Lomas escribió un libro sobre violencia sexual y revela el error que la Justicia sigue cometiendo

Una fiscal de Lomas de Zamora escribió un libro sobre violencia sexual y revela el error que la Justicia sigue cometiendo. ¿Cuál es? La respuesta, en la nota.

· 5 min de lectura
Una fiscal de Lomas escribió un libro sobre violencia sexual y revela el error que la Justicia sigue cometiendo
Una fiscal de Lomas escribió un libro sobre violencia sexual y revela el error que la Justicia sigue cometiendo

La fiscal de Lomas de Zamora Carla Irene Furingo, titular de la UFI 1, acaba de lanzar un libro que promete sacudir la forma en que se aborda la violencia sexual en los tribunales. Se trata de “Violencia sexual, género y Derechos Humanos. Estándares en la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos”, editado por la Editorial Académica Española.

La obra ya está disponible online y su presentación oficial será en noviembre próximo en la Ciudad de Buenos Aires. Furingo no es solo fiscal: es magíster en Derecho Penal Internacional por la Universidad de Granada y magíster en Política Criminal, especialista en Crimen Organizado por la Universidad de Salamanca.

En diálogo con DiarioConurbano.com.ar, la autora explicó que el eje del libro es la violencia sexual y cómo la jurisprudencia de la Corte Interamericana fue construyendo estándares cada vez más precisos para abordarla desde una perspectiva de derechos humanos. Pero aclaró que no se limita a analizar fallos: “Me interesó especialmente preguntarme qué significa realmente aplicar esos estándares en la práctica judicial”.

El consentimiento, el punto que lo cambia todo

Uno de los temas centrales que aborda el libro es el consentimiento. Durante décadas, los tribunales pusieron la lupa sobre la conducta de la víctima: si se resistió, si denunció rápido, si tenía lesiones. La jurisprudencia interamericana fue modificando esa mirada y puso el foco donde corresponde: en la ausencia de un consentimiento libre, previo y válido.

Furingo también analiza la valoración de la prueba, los estereotipos de género, la obligación de investigar con debida diligencia, la perspectiva de género y las reparaciones. Y no esconde una mirada crítica: reconoce los avances de la Corte, pero señala que todavía hay respuestas fragmentarias y desafíos pendientes.

“La violencia sexual no puede ser entendida solamente como un delito. Es también una violación de derechos humanos que puede afectar la dignidad, la integridad, la autonomía, la vida privada y, en determinados contextos, incluso adquirir características de tortura”, sostuvo.

De la experiencia personal a un aporte para la Justicia

La idea del libro nació de su propia experiencia en el ámbito judicial y de su interés por la relación entre el derecho penal y los derechos humanos. “A medida que fui estudiando la jurisprudencia de la Corte Interamericana, advertí que detrás de cada caso había algo mucho más profundo que una discusión jurídica: había historias concretas de mujeres y niñas que habían atravesado situaciones de violencia, y había también instituciones que debían aprender a responder de otra manera”, contó.

Esa reflexión la llevó a preguntarse hasta dónde los estándares de la Corte lograron transformar realmente la forma en que se piensa y se juzga la violencia sexual. “El derecho no puede permanecer encerrado en los libros o en las sentencias. Los estándares internacionales tienen sentido cuando logran modificar prácticas concretas, cuando ayudan a evitar la revictimización y cuando permiten que una persona que atravesó una situación de violencia sea escuchada y protegida de una manera diferente”, afirmó.

El proceso de escritura fue largo y de mucha investigación. Trabajó sobre la jurisprudencia de la Corte Interamericana, siguiendo su evolución en casos de violencia sexual, violencia de género, tortura, discriminación y obligaciones estatales. Pero no quiso hacer solo una recopilación de sentencias: incorporó doctrina y estudios vinculados con género, derechos humanos, acceso a la justicia y valoración de la prueba.

“Cuando hablamos de consentimiento, por ejemplo, no estamos hablando solamente de un concepto jurídico. Estamos hablando de autonomía, de libertad y de dignidad. Y cuando hablamos de estereotipos de género en una sentencia, estamos hablando de algo muy concreto: de cómo una determinada mirada puede terminar condicionando la credibilidad que se le otorga a una víctima”, explicó.

Expectativas y desafíos a futuro

La fiscal espera que el libro sirva como herramienta para jueces, fiscales, abogados y estudiantes. “Hay estándares internacionales que muchas veces aparecen citados en las resoluciones, pero el verdadero desafío es llevarlos a la práctica”, remarcó.

Consultada sobre el nivel de aplicación de los criterios de la Corte Interamericana en Argentina, Furingo consideró que hubo una evolución importante a partir de la reforma constitucional de 1994 y la jerarquía constitucional de los tratados de derechos humanos. Sin embargo, advirtió que persisten dificultades: diferencias institucionales y territoriales, demoras en los procesos, necesidad de capacitación permanente y, en algunos casos, formas de interpretar los hechos que reproducen viejos estereotipos.

“El desafío actual ya no es solamente reconocer los estándares, sino lograr que formen parte de la práctica cotidiana de quienes intervienen en el sistema de Justicia”, subrayó.

Entre los nuevos desafíos, mencionó la dimensión digital de la violencia sexual, la trata y explotación sexual con estructuras organizadas, y la interseccionalidad: el género interactúa con la edad, la pobreza, la migración o la discapacidad, lo que genera distintas posibilidades de acceso a la Justicia.“Evitar que la perspectiva de género se convierta simplemente en una fórmula que se incorpora a una sentencia. Tiene que traducirse en decisiones concretas: cómo se investiga, cómo se escucha, cómo se analiza la prueba, cómo se evita la revictimización y cómo se reparan las consecuencias de la violencia”, concluyó.

Más para leer

700 vecinos de Almirante Brown se juegan su futuro en una escuela que casi nadie conoce
Sociedad
Burzaco: el gigante de mil metros que se levanta en la Quinta Rocca
Sociedad
Llegó a Puerto Quequén un barco que se mueve con el viento: el detalle que nadie imaginaba
Sociedad
La autovía de la Ruta 11 entre Mar de Ajó y Pinamar avanza: ya hay fecha para abrir los sobres
Sociedad
Agredieron a una maestra en Almirante Brown y los docentes tomaron una decisión que paralizó el distrito
Sociedad
Cuatro escuelas de Zárate se quedaron sin gas y el intendente tomó una decisión que complica a la Provincia
Sociedad