Una foto encendió todas las alarmas en la escuela de San Cristóbal: lo que encontraron después
¿Qué fue lo que una alumna encontró en un canal de WhatsApp y desató un allanamiento en plena escuela de San Cristóbal? La foto que nadie esperaba y el arma que terminó secuestrada.
La Escuela Nº 40 Mariano Moreno de San Cristóbal volvió a ser escenario de una situación que puso en alerta a toda la comunidad educativa. Una alumna dio aviso a las autoridades tras toparse en un canal de difusión de WhatsApp con la imagen de un compañero de 16 años empuñando un arma.
La denuncia se presentó este miércoles y dio origen a una investigación por intimidación pública. A partir de la advertencia se activó al 911 y se pusieron en marcha distintas medidas para establecer de dónde salió la fotografía y dónde estaba el arma que aparecía en ella.
Allanamiento y secuestros
De acuerdo con las primeras informaciones, los investigadores tomaron testimonio a integrantes de la comunidad educativa y allanaron la casa donde vive el adolescente junto a su madre.
En ese operativo se secuestraron un teléfono celular y una tablet. La pesquisa también llegó hasta el domicilio de un familiar del joven, donde se entregó de manera voluntaria un revólver calibre .22 sin municiones. El arma quedó incautada y será incorporada a la causa.
Un adulto imputado
El adolescente quedó involucrado en la investigación por intimidación pública. En tanto, el adulto que hizo entrega del revólver fue imputado en libertad por la tenencia indebida de un arma de fuego.
Ahora la Justicia deberá determinar cómo llegó el arma a manos del adolescente y en qué contexto se sacó y se difundió la foto.
Una herida que sigue abierta
El nuevo episodio ocurre en un establecimiento que todavía no logró dejar atrás las secuelas del ataque armado del 30 de marzo, cuando otro adolescente entró a la escuela y disparó contra los alumnos.
Aquel hecho provocó la muerte de un estudiante de 13 años y dejó heridos a otros alumnos, además de sacudir a toda la comunidad educativa. Desde entonces, cualquier situación que pueda leerse como una amenaza o la presencia de un arma despierta una preocupación especial entre estudiantes, docentes y familias.
Hace pocas semanas, la escuela volvió a vivir una situación de pánico, aunque esta vez no hubo ningún ataque. El 3 de septiembre, el estallido del neumático de un camión que circulaba por la Ruta Provincial 2, a metros del edificio, desató corridas entre los alumnos. Ocho estudiantes debieron ser trasladados para recibir atención médica y algunos se lesionaron al intentar escapar por las ventanas.
El estruendo se produjo casi a la misma hora en que meses antes había ocurrido el ataque armado. Para varios de los chicos que habían pasado por aquella experiencia, el ruido sonó al principio como un nuevo disparo.