Una fundadora recibió un reconocimiento especial por su labor con la niñez
¿Qué hizo esta mujer para merecer un reconocimiento tan especial? Descubre la historia detrás de su labor con niños y adolescentes que ha cambiado vidas.
En una audiencia privada, la Universidad San Pablo-T distinguió a Marta Cruz Prats, una de las fundadoras de la Fundación de Albergues Infantiles (FAI), por su incansable trabajo en favor de niños y adolescentes. El homenaje se enmarcó en las conmemoraciones del Día Internacional de la Mujer, celebrado el pasado 8 de marzo, aunque la ceremonia oficial tuvo lugar en otra fecha.
La distinción fue entregada por Catalina Lonac, fundadora de la universidad, a Cruz Prats, quien no pudo asistir al acto oficial. En esa ceremonia también se reconocieron a otras cuatro mujeres por sus aportes en diversos ámbitos.
Entre las homenajeadas estuvieron la CPN María Cristina Peralta, reconocida por su compromiso institucional y contribución al desarrollo de sistemas administrativos desde los inicios de la universidad. La ingeniera Rosana Hadad Salomón fue destacada por su desempeño en el ámbito académico y tecnológico.
Además, la doctora María Carlota Beltrame recibió un reconocimiento por su trayectoria en las artes visuales y la investigación. La doctora Ana María Escobedo fue homenajeada por su labor en el ámbito político y social.
¿Quién es Marta Cruz Prats?
Marta Cruz Prats presidió durante años la FAI, institución que ayudó a fundar en 1992. Este hogar alberga a niños y adolescentes con el objetivo de brindar contención y promover su desarrollo integral.
La Fundación de Albergues Infantiles trabaja en la construcción de oportunidades para niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad. Ofrece alojamiento, alimentación, vestimenta y apoyo educativo a sus residentes.
¿Cómo funciona la institución?
La FAI se sostiene gracias a donaciones de personas, organizaciones y colegios que aportan becas. También cuenta con iniciativas propias como la venta de productos y antigüedades para financiar sus actividades.
En el hogar, los chicos participan en talleres formativos, como el de zapatería, que les permiten adquirir herramientas para su desarrollo personal. La institución tiene capacidad para 25 niños, aunque actualmente alberga a alrededor de 15, con edades entre 7 y 18 años.
Muchos de estos niños llegan tras haber atravesado situaciones de vulnerabilidad en la calle. En la FAI encuentran un espacio de contención, aprendizaje y nuevas oportunidades que transforman sus vidas.