Una jueza entró a la sede de la Asociación de Magistrados y encontró un libro clave con 9 años en blanco
Una jueza entró a la sede de la Asociación de Magistrados de Tucumán con una orden bajo el brazo. En las repisas encontró 12 libros, 15 biblioratos y una carpeta con recibos sueltos. Pero hubo un detalle que llamó la atención de todos: el libro de Bancos tenía su última anotación fechada hace casi una década.
Una inspección judicial en el primer piso del Palacio de Tribunales dejó al descubierto una situación llamativa en la Asociación de la Magistratura y la Función Judicial de Tucumán (AMT). La jueza Inés de los Ángeles Yamuss recorrió la sede el martes por la mañana y, según el acta de constatación, el libro de Bancos de la entidad no registra anotaciones desde el 19 de mayo de 2017. El resto de sus páginas está en blanco.
La diligencia se enmarca en la demanda de nulidad de asamblea que impulsa la jueza Ana María Iácono y llegó al juzgado de Yamuss después de que el expediente pasara por varias manos. El juez Pedro Yane Mana, titular de la I Nominación, había ordenado el 2 de octubre la presentación de la documentación contable del ejercicio 2025 en 48 horas, bajo apercibimiento de secuestro. Tras su recusación sin causa el 8 de octubre, y con la mayoría de los jueces de la I a la VIII Nominación ya excusados, el sorteo entre los juzgados de la X a la XVI depositó la causa en el Juzgado Civil y Comercial Común de la XI Nominación, a cargo de Yamuss.
Cómo fue el operativo en la sede
La inspección arrancó el 13 de octubre a las 8:10. Yamuss estuvo acompañada por el prosecretario Patricio Nogueira y por Cecilia Chelala, directora de la Oficina de Gestión Asociada Civil y Comercial N° 2. Las recibió Paola Roxana Ucciardello, quien habilitó el ingreso y puso a disposición la documentación que había en el lugar.
Consultada puntualmente por el libro de Bancos, Ucciardello respondió que probablemente haya documentación en poder del contador de la asociación, según quedó asentado en el acta. Jorge Jakobsen, vicepresidente a cargo de la presidencia, declaró por teléfono que la entidad solo cuenta con lo que está en la sede, que es la única que tiene. Todo consta en el acta oficial.
Qué encontraron en las repisas
El acta detalla que se verificaron 12 libros. Entre ellos hay tres de actas de comisión directiva —el último llega al 6 de octubre de 2026—, dos de actas de asamblea —el segundo termina el 23 de abril de 2026—, el registro de asociados, que alcanza al número 576, y el libro de inventario y balances.
El libro de Bancos no está intervenido, comienza el 3 de agosto de 2015 y su última anotación es del 19 de mayo de 2017. Desde entonces, nada.
En las repisas había además 15 biblioratos rotulados, entre otros, como Acordadas, Circulares, Depósitos, AFIP, OSDE y Liquidación de Claro. La jueza pidió abrir algunos. El de planillas de conceptos liquidados contenía facturas de Rubinzal Culzoni, Claro, OSDE y Swiss Medical a nombre de la asociación. El de Persona Jurídica tenía como registro más reciente uno de 2019.
También se examinó una carpeta con comprobantes sueltos: gastos, presupuestos, remitos, recibos y facturas, algunos con membrete, otros en papel simple y otros manuscritos sin identificar al emisor. Entre los documentos descriptos hay un recibo del 4 de junio de 2025 por catering, salones y alojamiento de un congreso de inteligencia artificial, con un pago a cuenta de $4 millones y un saldo de $5 millones. Otro, del 1 de julio de 2025, registra $6 millones a cuenta de un evento o congreso de familia. Un tercero, sin membrete y del 29 de octubre de 2025, documenta $6 millones por 100 tarjetas de $100.000 cada una. El acta no precisa a qué rubro del balance se imputaron.
El balance 2025 y los gastos en agasajos
El balance del ejercicio 2025, el número 47, está firmado por la presidenta Marcela Fabiana Ruiz y la tesorera María Ivonne Heredia, y cuenta con un informe de auditoría del contador Sebastián Javier Abaca del 21 de marzo de 2026, que opina que los estados contables presentan razonablemente la situación patrimonial.
El estado de recursos y gastos muestra ingresos por $267 millones y egresos por $267,5 millones, con un déficit de $483.649,40. Dentro de los gastos generales de administración, que suman $254,6 millones, el rubro Gastos en Fiestas y Agasajos asciende a $65,6 millones, cerca del 26% del total. En 2024 ese rubro había sido de $29,3 millones, con cifras expresadas en moneda de cierre de 2025. Un rubro nuevo, Auspicios, Agasajos y Presentes, suma otros $7,6 millones sin registro el año anterior. Entre ambos totalizan $73,2 millones, el monto que el estado de flujo de efectivo consigna como pagos de gastos en agasajos a asociados.
La pelea de fondo: el pedido de Iácono y la respuesta de la AMT
La demanda de Iácono se originó en sus pedidos de acceso a facturas, libros y balances durante abril de 2026, antes de la asamblea ordinaria del día 23. Ese día se presentó en la sede con un contador, no se le exhibieron los comprobantes y se labró un acta notarial. La asamblea aprobó la memoria y el balance sin su presencia, a partir de un informe de dos párrafos de la Comisión Revisora de Cuentas. El 22 de julio promovió la demanda de nulidad, con el patrocinio del abogado César Nieva, en la que sostiene que se la colocó en una situación de indefensión informativa y formula reserva de demandar civilmente a los directivos.
La AMT, por su parte, interpuso un recurso de revocatoria con apelación en subsidio contra la cautelar del 2 de octubre. En el escrito, presentado con el patrocinio del letrado Luis Alejandro Medina, el vicepresidente a cargo de la presidencia, Jorge Jakobsen, pidió que se deje sin efecto la orden o que se adecuen su modalidad y sus plazos.
Sostuvo que trasladar biblioratos y libros originales fuera de la sede paraliza el funcionamiento ordinario de la entidad, que la medida contradice el artículo 331 del Código Civil y Comercial y que concede de manera anticipada lo que constituye el objeto de fondo del pleito. Argumentó además que el régimen de las asociaciones civiles encauza la fiscalización por vía orgánica, a través de la Comisión Revisora de Cuentas y la asamblea, y que lo solicitado por Iácono equivale a una auditoría integral individual que compromete datos de terceros.
Como alternativa, ofreció una compulsa en la sede, con la documentación a disposición de la jueza o del perito que se designe, y pidió que los papeles permanezcan reservados de la parte actora hasta que concluya la mediación prejudicial obligatoria.
El escrito recuerda además que la directiva había recusado a Yane Mana sin causa y, en subsidio, con causa: sostuvo que el juez es socio activo de la entidad y votó a favor de aprobar la asamblea y el balance que ahora debía revisar.