Una jueza le frenó la megaobra de US$250 millones a Trump y ahora la Casa Blanca tiene 24 horas para responder
Una jueza federal le puso un freno a la megaobra de US$250 millones que Trump quería levantar en Washington, y la Casa Blanca quedó contra reloj para responder. La medida alcanza a contratistas y empleados, y el dato que define el futuro del proyecto no es el que muchos esperaban.
Una jueza federal de Columbia bloqueó de manera temporal la construcción de un arco de triunfo que el presidente Donald Trump pretendía levantar entre el Monumento a Lincoln y el Cementerio Nacional de Arlington, en Washington. La decisión de Tanya Chutkan llega como respuesta a demandas impulsadas por veteranos de la Guerra de Vietnam, el Distrito de Columbia y el estado de Virginia.
La orden se conoció el jueves 5 de noviembre por la noche y prohíbe de inmediato cualquier tarea de construcción, instalación de servicios públicos o cierre de calles en la zona de Memorial Circle. Además, la administración Trump deberá informar a todos los contratistas y empleados en un plazo de 24 horas y certificar el cumplimiento antes del 9 de noviembre.
“Los demandados deberán presentar una notificación que informe al tribunal sobre el estado de su obligación de comunicar a todas las personas y entidades involucradas. Las obligaciones de notificación previa de los demandados permanecen sin cambios”, señala el escrito judicial.
El impacto en la circulación y el patrimonio
En su resolución, Chutkan advirtió que el arranque de las obras generaría interrupciones de tránsito entre jurisdicciones, contaminación y obstrucción de los servicios de emergencia. “Habría congestión en el Memorial Circle, un lugar por el que transitan a diario más de 27.000 vehículos, 1100 ciclistas y 1200 peatones para desplazarse. Además, la estructura final afectaría a propiedades históricas que son titularidad del distrito”, subrayó la magistrada.
Cómo sería el polémico arco
El proyecto, que busca conmemorar el 250.º aniversario de la independencia de Estados Unidos, contempla una estructura de piedra de 166 pies de altura. En la cima llevaría una escultura dorada de la Dama de la Libertad de 60 pies, flanqueada por dos águilas doradas en vuelo. Según un informe de The Washington Post, el arco superaría al Monumento a Lincoln (99 pies) y a la Casa Blanca (60 pies).
En septiembre, Trump había asegurado que el arco sería un “complejo militar de primera categoría” con capacidad para albergar drones y munición para francotiradores. Sin embargo, esos usos militares no aparecen en los expedientes de planificación aprobados por la Comisión Nacional de Planificación de la Capital (NCPC, por sus siglas en inglés).
“No existirá ninguna instalación similar en todo el mundo. De las 59 principales ciudades y capitales, Washington D. C. es la única que no cuenta con un Arco del Triunfo, pero ahora lo tendrá”, había escrito el mandatario en su cuenta de Truth Social.
Rechazo de veteranos y de la opinión pública
El diseño despertó resistencia entre los estadounidenses. De acuerdo con CBS News, veteranos de Vietnam y defensores del patrimonio, como Jimi Shaughnessy y Bart Collart, denunciaron que instalar una atracción turística deshonra la solemnidad del Cementerio Nacional de Arlington y altera el paisaje del Monumento a Lincoln.
Un sondeo de Washington Post-ABC News-Ipsos realizado en abril mostró que el 52% de los estadounidenses se opone al arco, mientras que solo el 21% lo respalda.