Una llamada de 13 minutos que reveló un crimen: la madre confesó con frialdad
Tyiece Oninski, de 41 años, confesó haber asesinado a su hija de 14 años en Beloit, Estados Unidos, el 20 de marzo. La mujer llamó a la policía y dijo haber actuado para “protegerla”. Fue acusada de homicidio intencional.
Una madre de 41 años llamó a la policía para contar con detalle lo que acababa de hacer. El caso estremeció a Beloit, en Estados Unidos, luego de que Tyiece Oninski admitiera haber asesinado a su hija de 14 años, Kuren Rein, en la noche del 20 de marzo.
Oninski contactó a la oficina del sheriff del condado de Rock y durante 13 minutos relató los hechos. Dijo que apuñaló a su hija y luego intentó quitarse la vida con el mismo cuchillo, provocándose heridas en el cuello, el pecho, los pulmones y el corazón.
“Intenté matarme después, pero… no funcionó”, le contó al operador. Cuando le preguntaron si la adolescente necesitaba una ambulancia, respondió: “Está muerta, querido. Necesita un coche fúnebre”.
La escena que encontraron los oficiales
Al llegar al domicilio que compartían la madre, la víctima y el abuelo de esta, los agentes hallaron a la joven sin vida. Estaba tendida boca abajo en un charco de sangre en un dormitorio.
Kuren Rein presentaba heridas en el cuello y la muñeca derecha, pero no tenía lesiones defensivas. Cerca del cuerpo, los peritos encontraron un cuchillo de bolsillo y una funda de cuero vacía.
El abuelo de la víctima, dueño de la casa, declaró que se había despertado poco antes y pensaba que su nieta estaba en la escuela.
Una explicación que desconcertó a todos
Durante la llamada y en declaraciones posteriores, Oninski sostuvo que mató a su hija “para protegerla de alguien más”, y luego mencionó específicamente a Elon Musk. No explicó por qué creía que el empresario representaba una amenaza ni dio detalles sobre si tenía algún vínculo real con él.
Otro detalle escalofriante ocurrió cuando llegó al hospital. Oninski preguntó con entusiasmo si su nombre “ya había salido en todas las noticias” y se mostró decepcionada al saber que no era así.
Los análisis toxicológicos revelaron que la mujer tenía en sangre benzodiacepinas, anfetaminas y THC al momento del crimen.
Las consecuencias y el dolor de una familia
La policía arrestó a Oninski y la acusó de homicidio intencional en primer grado. Permanece detenida con una fianza de un millón de dólares y deberá presentarse ante la justicia el 14 de abril.
Su tío, Travis Oninski, recordó a la adolescente como una persona “muy dulce, muy amable” y “siempre alegre”. “Parecía tener siempre una sonrisa en la cara. Feliz en casi cualquier situación”, dijo al canal local Channel 3000.
Mientras tanto, familiares y amigos de la víctima organizaron una colecta para cubrir los gastos del funeral y ayudar al hermano de la adolescente. “Nuestros corazones están destrozados por la pérdida inimaginable de una vida hermosa de solo 14 años”, expresaron en la campaña.
“La queríamos mucho y la echaremos de menos muchísimo. Su vida importaba, y se merece que la honremos con dignidad y cariño”, añadieron.