Una llamada telefónica y un comprobante falso: la ingeniosa estafa que vació la billetera virtual de una parrillera santiagueña
¿Crees que solo con tu CBU y alias estás a salvo? Una parrillera santiagueña descubrió de la peor manera cómo los ciberdelincuentes pueden vaciar tu billetera virtual con solo una llamada y un comprobante falso. Los detalles de la ingeniosa estafa que se llevó más de 2,6 millones de pesos.
Una empresaria gastronómica de 31 años, dueña de una parrilla en Pinto, Santiago del Estero, perdió más de 2,6 millones de pesos tras caer en una sofisticada trampa de ciberdelincuentes. Todo comenzó con un pedido de comida y una supuesta transferencia errónea que nunca llegó a su cuenta. La maniobra, que incluyó una extensa llamada telefónica, terminó con el vaciamiento total de su billetera digital.
¿Cómo empezó el engaño?
La víctima, que vive en la calle Pedro León Gallo del barrio San Roque, recibió un pedido de comida por un monto de $104.000. Siguiendo el protocolo habitual para encargos de ese valor, solicitó una seña por transferencia y proporcionó su CBU y alias de billetera virtual al supuesto cliente.
Minutos después, el comprador le envió por WhatsApp una imagen de un comprobante que indicaba un pago de $1.400.000. Inmediatamente, otro hombre la contactó de forma urgente, alegando que había cometido un error al transferir y que, en lugar de los $104.000, había enviado esa suma mucho mayor. Le rogó que le devolviera la diferencia.
La hora de conversación que lo cambió todo
La conversación telefónica se extendió por casi 60 minutos. Durante ese lapso, la comerciante verificó en múltiples oportunidades que el dinero nunca se había acreditado en su cuenta digital. De manera repentina, el interlocutor cortó la comunicación, lo que despertó sus sospechas de inmediato.
Alarmada, la mujer ingresó a su billetera virtual y descubrió la cruda realidad: desde su cuenta se había transferido a un destino desconocido la abultada suma de $2.645.000. El individuo que la contactó se había identificado con nombre y apellido, aunque la denunciante ahora duda que esa fuera su verdadera identidad.
La investigación queda en manos de Delitos Económicos
Tras el hecho, la comerciante se presentó en la Comisaría Nº 17 para formalizar la denuncia por estafa. Allí manifestó que no había brindado contraseñas ni datos sensibles que permitieran el acceso a su cuenta. Sin embargo, las primeras hipótesis policiales apuntan a que, durante la comunicación telefónica, los delincuentes lograron vulnerar la seguridad de su celular y tomaron control remoto de la aplicación financiera.
El caso fue puesto en conocimiento de la fiscal Carola Olivera, quien dispuso que el Departamento de Delitos Económicos se haga cargo de la investigación. El objetivo es esclarecer la compleja maniobra, identificar a los responsables y rastrear el destino final del dinero sustraído, una tarea que suele ser compleja en el mundo de las finanzas digitales.