Una madre perdió a su hermano en un siniestro vial y contó su historia en un colegio de Winifreda
Una de las referentes de Estrellas Amarillas perdió a su hermano en un siniestro vial. Lo que contó frente a los estudiantes de Winifreda dejó a más de uno pensando.
La Fundación Estrellas Amarillas desembarcó en el Colegio Secundario de Winifreda con una doble jornada de concientización sobre seguridad vial que alcanzó a toda la matrícula del establecimiento, en ambos turnos.
Las actividades fueron guiadas por María Rosa Merino y Dora Hirtz, madres miembros de la organización; la psicóloga Carolina Jaramillo; y Mónica González, referente del área de educación de la entidad.
Un relato que movilizó a los más grandes
Por la mañana, los estudiantes de 4to, 5to y 6to año participaron de una jornada que arrancó con la proyección de un video alusivo al 8 de octubre, Día del Estudiante Solidario, tal como había pedido el equipo directivo de la escuela.
El momento más fuerte llegó con el monólogo "Hermano mío", a cargo de Mónica González. La referente compartió con los adolescentes su experiencia personal tras haber perdido a su hermano en un siniestro vial. Un relato en primera persona que interpeló de lleno a los futuros conductores sobre el autocuidado y la responsabilidad que implica estar al volante.
Después, con una presentación pedagógica y técnica, se repasaron conceptos clave: el uso correcto de motos y bicicletas, la obligatoriedad del casco, el respeto a las normas de tránsito y los riesgos de manejar bajo los efectos del alcohol.
Para cerrar la mañana, los alumnos participaron de un taller grupal donde plasmaron frases sobre empatía, solidaridad y toma de decisiones en afiches que quedaron exhibidos en el Salón de Usos Múltiples (SUM) de la escuela.
El juego que abrió el debate
Por la tarde fue el turno de los más chicos: 1er, 2do y 3er año. La propuesta arrancó con la exhibición del cortometraje "Visión 0", un material audiovisual enfocado en la meta global de reducir a cero las muertes por siniestros viales en el planeta.
Luego, la psicóloga y las coordinadoras plantearon una dinámica interactiva y lúdica. Los alumnos debían ubicarse físicamente debajo de grandes carteles con las leyendas "Siempre", "A veces" o "Nunca", respondiendo con sinceridad a preguntas sobre sus conductas y hábitos cotidianos en la vía pública como peatones o ciclistas.
El ejercicio rompió las estructuras tradicionales del aula y abrió un canal de debate honesto donde los propios adolescentes reconocieron y analizaron las situaciones de riesgo en las que incurren habitualmente de forma involuntaria. Igual que a la mañana, la jornada concluyó con la confección de cartelería reflexiva para el SUM.
Un balance positivo
Desde la Fundación Estrellas Amarillas calificaron la intervención comunitaria en Winifreda como altamente positiva. Destacaron el clima de absoluto respeto, la atención sostenida y el dinamismo de los jóvenes locales en ambos turnos.
La entidad también agradeció al cuerpo docente y directivo del Colegio Secundario por su total predisposición para abrir las puertas de la institución a la educación vial, a la que ratificaron como una herramienta de transformación indispensable para generar un cambio de paradigma centrado en el resguardo y el cuidado de la vida.