Una madre permitía que entraran hombres a su casa mientras su hija estaba adentro: la Justicia ya tomó una decisión
La Justicia de San Juan condenó a una madre por lo que ocurría puertas adentro de su propia casa mientras su hija crecía. El fallo llegó en una audiencia clave y la pena que le espera no es la que muchos imaginaban.
Una mujer de San Juan fue condenada a 10 años de prisión de cumplimiento efectivo por haber facilitado la prostitución de su propia hija cuando la nena era menor de edad y por haberla agredido físicamente durante años. La resolución se conoció el 25 de septiembre, en una audiencia de control de acusación donde las partes acordaron un juicio abreviado.
La jueza Gloria Verónica Chicón hizo lugar al acuerdo, declaró culpable a la acusada y ordenó que permanezca detenida en el Servicio Penitenciario Provincial hasta que la sentencia quede firme.
Qué reveló la investigación
El equipo fiscal que encabezó Roberto Mallea reconstruyó que los hechos de explotación sexual comenzaron cuando la víctima tenía apenas 7 años y se extendieron hasta que cumplió 13. Según pudo acreditar el Ministerio Público Fiscal, la mujer permitía el ingreso de hombres al domicilio y facilitaba que mantuvieran conductas de carácter sexual con la nena a cambio de dinero o sustancias.
En ese mismo período, la madre también ejerció violencia física contra su hija. La investigación estableció que la agredió en distintas oportunidades y le provocó lesiones. El último episodio registrado ocurrió cuando la víctima tenía 13 años, en un domicilio ubicado en Rawson.
Qué delitos le imputaron y quiénes intervinieron
Por estos hechos, la acusada fue considerada autora penalmente responsable de facilitación de la prostitución agravada por el vínculo y por la edad de la víctima, en concurso real con lesiones leves agravadas por el vínculo.
La investigación estuvo a cargo del equipo fiscal integrado por Roberto Mallea, Guadalupe Ferrari y Benjamín Spatzer, con la colaboración de Analía Di Lernia y Nicolás Lozano.
La condena, de 10 años de prisión efectiva, permitió acreditar hechos de extrema gravedad cometidos contra la nena durante un período prolongado de su infancia.