Una madre tucumana llega a juicio sin fiscal y expone el blindaje policial
Zulma González pasó cuatro años golpeando puertas para que alguien investigara la muerte de su hijo. Cuando finalmente llegó el juicio, se encontró con un detalle que lo cambia todo: el asiento de la Fiscalía estaba vacío.
Zulma González se convirtió en la primera persona en la historia judicial de Tucumán en sentarse en un debate oral sin que el Ministerio Público Fiscal acuse al imputado. Su hijo, Gonzalo Gonzáles, tenía 19 años cuando recibió dos disparos del agente de Infantería Juan Marcelo Pérez. Ocurrió el 12 de agosto de 2022, en la esquina de Coronel Zelaya y Pasaje Vera y Aragón, pasada la medianoche.
"Sola", responde Zulma sin dudar cuando se le pregunta cómo se sintió el primer día del juicio. "Luché durante cuatro años sola, con mis propias fuerzas y con mis abogados, cuando lo que correspondía era que la Fiscalía trabaje en el caso desde el minuto uno", agrega.
Los dos investigadores que tuvieron a su cargo el expediente se negaron a formular cargos contra el policía que disparó. La causa giró durante cuatro años en tribunales, siempre sobre la versión del uniformado: que intervino en un asalto y disparó porque su vida corría riesgo. El Ministerio Público Fiscal se retiró de la causa y pidió el sobreseimiento del acusado. En el espacio previsto para la Fiscalía no hay nadie sentado.
Una versión oficial que nunca se revisó en juicio
Según la declaración de Pérez, esa noche vio a dos jóvenes armados apuntando contra otros dos, dio la voz de "alto, policía" de acuerdo al protocolo y uno de ellos le disparó, por lo que respondió en legítima defensa. Esa fue también la versión oficial difundida por la prensa, que cubrió el caso como un enfrentamiento entre un delincuente y un policía.
Gonzalo recibió un disparo en el abdomen, se subió a la moto de un amigo, cayó a las dos cuadras y fue trasladado al hospital, donde murió.
Durante cuatro años, Zulma tuvo poco acceso a los medios. Al no existir cargos contra Pérez, los medios no tomaban el caso. "Pasa que la policía tiene un enorme poder, pesa mucho en algunas causas. Hay casos de homicidio en los que estuvieron varios periodistas, canales y mucha prensa; pero en cambio en el caso de mi hijo, no. Yo sé que hay varios periodistas que son perseguidos por la Policía y tratan de no meterse en casos como el mío", analiza.
La querella, integrada por Zulma y sus abogados Patricio Char y Facundo Herrera, tiene ahora la responsabilidad exclusiva de probar el delito. Es la primera vez que eso ocurre en la provincia.
La declaración que, según la madre, lo cambia todo
Zulma sostiene que existen pruebas que merecen ser revisadas en juicio. La principal, dice, es la declaración de la supuesta víctima del robo, un joven que conocía a Gonzalo. "Facundo Chávez dijo delante de la jueza: 'fue una discusión, había terminado todo esa noche y estrechamos las manos con un saludo'. Y agregó que quedaron en hablar al día siguiente para arreglar bien las cosas. Esa sola declaración bastaba para abrir una investigación, para formular cargos que permitan evaluar todas las pruebas en un juicio", reclama.
"Acá no hubo robo, no hubo una agresión de Gonzalo hacia el policía. Yo solamente pido justicia", insiste.
"Golpeé puertas, hablé con fiscales, se me rieron en la cara, llegué hasta el fiscal Regional: peleé cuatro años y voy a seguir peleándola", cuenta a Tendencia de Noticias tras la primera jornada del debate.
"Yo soy la voz de Gonzalo para que no haya más casos como el mío. ¿Por qué a la Policía le dan todo el derecho, el blindaje policial, de matar cuando se supone que están preparados y capacitados para cualquier tipo de circunstancia?", se pregunta.
Zulma es consciente de que transita un camino inédito. Cree que este juicio, sea cual sea el resultado, abrirá puertas para otras familias que sienten que la Fiscalía no investiga sus casos como debería. "Este juicio está dándole la oportunidad a varias familias para que lleguen hasta esta última instancia y para que la puedan pelear. Que no bajen los brazos, como no lo hice yo, que confíen en que Dios va a hacer las cosas en su tiempo", finalizó.
