Una madre y una abuela planearon durante días la muerte de cuatro chicos: el mensaje que envió una de las nenas antes del final
Una madre y una abuela planearon durante días cómo matar a cuatro chicos en Nueva York. El plan incluía medicamentos y mensajes coordinados, pero una de las nenas envió un texto que lo cambió todo. Lo que decía ese mensaje y por qué el padre estaba a días de reencontrarse con ellos.
La policía de Mechanicville, una pequeña ciudad del estado de Nueva York, reconstruyó uno de los casos más escalofriantes de los últimos años: una madre y una abuela organizaron durante días el asesinato de cuatro chicos y después se quitaron la vida. Los cuerpos fueron hallados el 23 de junio en un departamento, pero los detalles del plan macabro se conocieron recién el 4 de agosto.
Las víctimas eran Harper Harmon, de 13 años; Hudson, de 11; y los mellizos Gavin y Gracelynn, de 10. Estaban en la vivienda de su abuela materna, Amy Steadman, de 64 años, donde también se encontraba su hija Sarah Myers, de 44, la madre de los chicos.
El plan que se gestó durante semanas
Según la investigación, las dos mujeres empezaron a planear el crimen el 5 de junio. Los mensajes que intercambiaron permitieron reconstruir cada paso: compraron medicamentos en distintas farmacias y buscaron en internet los efectos de diversas sustancias y sus posibles reacciones.
El ataque ocurrió el 10 de junio. La idea era administrarles los fármacos a los chicos entre las 10.30 y las 12, antes de una comunicación telefónica que tenían programada con su padre para las 18. Pero algo no salió como esperaban: en uno de los chats, una de las mujeres escribió: “No está funcionando, necesitamos otra opción”.
El mensaje desgarrador de Gracelynn
Uno de los textos más estremecedores fue el que envió Gracelynn desde su iPad. La nena se quejó de que le dolía el estómago y les reclamó a los adultos por no dejarla vomitar. Más tarde, Steadman le escribió a su hija que la nena se había dado cuenta de lo que estaba pasando. Gavin, en tanto, habría intentado defenderse y fue atacado con un cuchillo: sufrió varias heridas punzantes.
Las cartas que dejaron las mujeres
En el departamento la policía encontró cartas manuscritas. En una, Steadman se responsabilizó por las muertes y aseguró que lo había hecho para proteger a sus nietos de supuestos abusos de su padre. En otros escritos, atribuidos a Myers, también había acusaciones contra el hombre y cuestionamientos al sistema judicial de Utah, donde él vivía.
Sin embargo, el jefe de la policía local, William Rabbitt, aclaró que no pudieron comprobar ninguna de esas denuncias y que el padre negó las acusaciones. “El asesinato deliberado de cuatro chicos no puede describirse como protección”, afirmó Rabbitt al presentar los resultados de la investigación.
Una disputa familiar y un reencuentro que nunca llegó
Detrás del caso había una larga disputa. Brady Harmon, el padre, vivía en Utah y estaba separado de Myers desde noviembre de 2019. Según contó, desde entonces no había podido ver personalmente a sus hijos. Había iniciado una batalla judicial para recuperar el contacto y finalmente un acuerdo estableció que los chicos pasarían parte del verano con él. El reencuentro estaba previsto para el 1° de julio, pero nunca ocurrió.
Harmon estaba a pocos días de viajar para buscarlos cuando recibió la noticia. Según declaró a medios locales, el 10 de junio le llegó un mensaje en el que le decían que los chicos tenían un problema estomacal y que hablarían al día siguiente. Después de eso, no volvió a tener respuestas.
La toxicología confirmó las causas
En septiembre, los estudios toxicológicos determinaron que los cuatro chicos recibieron dosis letales de difenhidramina, un medicamento de venta libre para alergias que también está en algunos somníferos. Las dos mujeres también ingirieron cantidades letales de la misma sustancia. Además, se detectó mitraginina, el principal componente activo del kratom, en cuatro de las seis personas fallecidas, aunque las autoridades no precisaron en cuáles ni en qué cantidades.
Los resultados respaldaron la conclusión policial: las muertes de los chicos fueron homicidios y las de Myers y Steadman, suicidios. La investigación seguía abierta.
El antecedente que complica a los organismos de protección
Documentos de los servicios de protección infantil conocidos en septiembre revelaron que la madre había sido investigada varias veces entre 2020 y 2024 por presunta negligencia y problemas vinculados con la escolarización de los chicos. También habían surgido advertencias sobre posibles situaciones de maltrato médico. El padre inició acciones legales contra distintos organismos locales para reclamar responsabilidades por lo ocurrido.
Con información de TN y ABC News.