Una madrugada de terror en Rosario: el extraño objetivo de un ladrón que dejó a vecinos en peligro
En menos de dos horas, un hombre cometió una serie de robos que pusieron en riesgo a varias familias. ¿Qué buscaba y cómo lograron detenerlo antes de que ocurriera una tragedia?
Un hombre de 32 años fue enviado a prisión preventiva tras una seguidilla de robos que provocaron fugas de gas en varios barrios de Rosario. Daniel Florentín es acusado de seis hechos cometidos en la madrugada del 8 de abril, donde arrancó flexibles y válvulas de gas de gabinetes domiciliarios, generando pérdidas peligrosas en cada caso.
La audiencia se realizó el 12 de abril en el Centro de Justicia Penal, con el fiscal Amílcar Bernardi imputando al sospechoso. Según la acusación, Florentín actuó en un lapso de poco más de una hora, siempre bajo la misma modalidad: usar fuerza para extraer caños o medidores de gas, lo que derivó en daños y fugas.
¿Cómo se desarrolló la saga de robos?
El primer episodio ocurrió a las 00.10 en pasaje Quintanilla al 600, cerca de la Terminal, donde intentó sustraer caños y el medidor, provocando daños y una fuga. Minutos después, a las 00.19, concretó el robo de un flexible en Crespo al 1000.
La secuencia continuó a las 00.24 en Mendoza al 3800, donde volvió a intentar sustraer el caño del medidor, también con roturas y pérdida de gas. A las 00.50, en Rioja al 3500, logró llevarse el medidor de una vivienda.
Ya cerca de la 1, sustrajo un caño en San Luis al 3700 y, finalmente, a la 1.20, repitió la maniobra en Lavalle al 1800. Los hechos afectaron a los barrios Echesortu, Luis Agote y Bella Vista.
¿Qué pasó con el acusado?
Finalmente, personal de la Brigada de Orden Urbano (BOU) lo aprehendió en Alsina al 2200 con los elementos robados. La Fiscalía le imputó cinco hechos de robo simple consumado y uno en grado de tentativa, todos en concurso real y en carácter de autor.
En la audiencia, el fiscal solicitó la prisión preventiva por 90 días, pero el juez de primera instancia Nicolás Vico Gimena hizo lugar parcialmente al planteo y dispuso la medida cautelar por 30 días, plazo que podrá ser prorrogado a pedido de la Fiscalía.
¿Por qué robar flexibles y válvulas de gas?
El robo de cobre y otros metales y su posterior venta en chatarrerías no es ninguna novedad, y en el último lustro se convirtió en un verdadero dolor de cabeza para el vecino y las autoridades. Esto se vincula con el avance del consumo de cocaína en pipa –que arrojó una legión de consumidores al robo hormiga para sustentar la adicción– y la caída en los precios del cartón y el vidrio.
Las postales son conocidas: placas recordatorias saqueadas en cementerios, cableados y gabinetes telefónicos arrasados en toda la ciudad, robos masivos de medidores de agua, y operativos en chatarrerías para intentar desalentar la compra de los elementos sustraídos.
Desde la empresa Litoral Gas advirtieron sobre los riesgos de este tipo de delitos y recomendaron reemplazar los flexibles de cobre por caños rígidos “serie 2000”, que deben ser recubiertos con pintura epoxi para mayor seguridad.
