Una magistrada santiagueña revela el vínculo secreto entre una obra griega del 411 a.C. y la lucha actual de las mujeres
¿Sabías que una comedia griega escrita hace más de 2.400 años ya hablaba de la lucha feminista? Una magistrada santiagueña hizo una revelación histórica que conecta aquel pasado con los peligros que enfrentan las mujeres hoy en la era digital. Los detalles de una comparación que dejó a todos pensando.
La vicepresidenta del Superior Tribunal de Justicia, Ana Rosa Rodríguez, sorprendió al trazar una línea histórica directa desde una antigua comedia de Aristófanes hasta los desafíos que enfrentan las mujeres en la era de la Inteligencia Artificial. Lo hizo durante un conversatorio organizado por el Ministerio Público de la Defensa, en el marco de las actividades por el Día Internacional de la Mujer.
El encuentro, titulado “Mujeres que defienden. Vocación, justicia y humanidad”, contó también con la participación del titular de la Defensa, Dr. Enrique Billaud, y la jueza Dra. Lorna Luna Hernández. Billaud fue el encargado de dar la bienvenida, destacando el rol social fundamental de la mujer y la necesidad de continuar trabajando por una igualdad plena.
¿Qué tiene que ver una obra del 411 a.C. con el 8M?
En su disertación, la Dra. Rodríguez realizó un análisis poco convencional. Tomó como punto de partida la obra “Lisístrata”, escrita por Aristófanes en el año 411 a.C., durante la Guerra del Peloponeso. “Quiero compartir con ustedes esta obra porque es muy rica en lo que transmite”, explicó la magistrada.
La trama de la comedia griega, según describió Rodríguez, gira en torno a una huelga y protesta colectiva de mujeres de Esparta y Atenas, quienes, para obligar a los hombres a detener la guerra, deciden realizar una abstinencia sexual y tomar la Acrópolis. “Las mujeres sostenían la sociedad griega y su acción de protesta era concretamente la abstinencia sexual”, detalló.
Para la vicepresidenta del STJ, este relato antiguo encierra conceptos sorprendentemente actuales. “De aquel planteo que hacían las mujeres griegas, de la que si bien nos separan siglos y contextos diferentes, es posible vincular determinados hechos conceptuales”, afirmó.
Los pilares de una lucha milenaria
Rodríguez enumeró estos conceptos que, según su visión, conectan el pasado con el presente. En primer lugar, señaló “la huelga como una herramienta de cambio social, como una forma legítima de protesta colectiva”. En segundo término, habló de “la visibilización del rol social de las mujeres”, quienes antes eran “cosificadas” y dependían del “pater familias”.
“Pero nosotras con nuestra concepción civilista toma en cuenta para la redacción de nuestro Código Civil, con toda la impronta del reconocimiento de personalidad jurídica como sujeto de Derecho”, aclaró la magistrada, marcando una evolución legal fundamental.
Un tercer punto de conexión que encontró es “la resistencia a la violencia, para que no nos descalifiquen”. Además, destacó que el autor griego ya planteaba “el cuerpo como territorio”, una idea que resuena en los debates contemporáneos sobre autonomía corporal y autodeterminación.
El nuevo campo de batalla: la Cuarta Revolución Industrial
La disertación dio un salto temporal hacia los desafíos actuales. Rodríguez situó su análisis en el contexto de la Cuarta Revolución Industrial, advirtiendo sobre la situación que enfrentan las mujeres en el mercado laboral digital. “La Inteligencia Artificial y las tecnologías emergentes digitales están reconfigurando lo laboral, siempre para peor y no para mejor”, alertó.
Explicó que se producen “segregaciones de tipo horizontal y de tipo vertical para las mujeres”. La segregación horizontal, según la magistrada, se refiere a “la imposibilidad de acceso de las mujeres a las nuevas tecnologías”, particularmente en las carreras STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), donde existe un desequilibrio en la matrícula femenina.
Citing datos de la UNESCO, Rodríguez reveló una cifra preocupante: “la combinación de esos factores contribuye a que los hombres tienen cuatro veces más de posibilidades de acceder a este tipo de puestos de trabajo”. Agregó un dato crucial para el futuro: “el desarrollo de la IA va a ser diseñada desde la óptica masculina”.
La magistrada, quien también es vocal supervisora del Centro Único de Capacitación del Poder Judicial, cerró su intervención con una frase contundente que resonó en el auditorio: “Sin las mujeres, los derechos no son humanos”.
Posteriormente, tomó la palabra la Dra. Lorna Luna Hernández, jueza del Juzgado Civil y Comercial de Novena Nominación. Ella analizó el rol de la mujer desde tres pilares: la vocación, la justicia y la humanidad, compartiendo experiencias de su paso como defensora civil y de familia en la Circunscripción Judicial de La Banda.