Una mascota alertó a los vecinos y lo que encontraron en la casa dejó sin palabras a la policía
Los ladridos de un perro alertaron a los vecinos sobre algo terrible que ocurría en una casa. Lo que descubrieron al entrar superó todas sus peores expectativas y desató una investigación que reveló detalles escalofriantes.
Una mujer fue asesinada con extrema violencia en su vivienda de Córdoba, en un crimen que incluyó un intento de incendio para encubrir el ataque. La víctima, de 44 años y oriunda de Tucumán, mantenía contacto previo con el agresor, un hombre de 27 años que la atacó con múltiples puñaladas.
Según la reconstrucción judicial, el hombre sorprendió a la mujer en su domicilio del barrio Alberdi, en Córdoba. El ataque incluyó puñaladas tanto por la espalda como de frente, provocándole la muerte en el interior de la vivienda.
¿Qué intentó hacer el agresor después del crimen?
Luego del asesinato, se detectaron focos de incendio en la casa e incluso llaves de gas abiertas. Esta maniobra pudo haber buscado generar una explosión o destruir evidencia del violento hecho.
El cuerpo presentaba signos de ensañamiento, lo que llevó a la fiscalía a imputar el caso como homicidio calificado con alevosía. La violencia ejercida fue tan extrema que trascendió el mero hecho criminal.

¿Cómo se descubrió el crimen?
El incendio fue advertido por vecinos tras escuchar ladridos de la mascota de la víctima y ver humo salir de la casa. Al ingresar al domicilio, la Policía encontró el cuerpo con heridas de arma blanca y señales claras de violencia previa al fuego.
La víctima era arquitecta, oriunda de Tucumán y radicada en Córdoba, donde se había convertido en una referente de la comunidad LGBTIQ+. Su compromiso con la diversidad y la inclusión marcaba su vida diaria y su trabajo comunitario.

¿Quién era la víctima más allá del crimen?
Monteros fue fundadora de Fuma Espuma, el primer equipo de fútbol gay de Córdoba, un espacio de inclusión y contención que trascendía lo deportivo. Su entorno la describía como una persona comprometida con la diversidad, la militancia y el acompañamiento comunitario.
Tras el crimen, organizaciones y allegados reclamaron justicia y pidieron que se investigue el hecho como posible crimen de odio o transfemicidio. Esta petición se basa en el nivel de violencia registrado y su identidad dentro del colectivo LGBTIQ+.

El caso continúa bajo investigación judicial, con la fiscalía trabajando en determinar todos los detalles del violento ataque y las circunstancias que rodearon el intento de incendio posterior al asesinato.