Una mujer cobrará $15 millones tras casi cuatro años sin poder usar su auto: qué pasó con la aseguradora
La Cámara de Apelaciones confirmó que una aseguradora deberá pagar una millonaria indemnización. ¿Qué pasó con el auto de la mujer durante todo ese tiempo?
La Cámara de Apelaciones confirmó que una compañía de seguros deberá pagar $15 millones a una vecina de Neuquén cuyo auto quedó inutilizable tras una inundación en 2022. La mujer estuvo casi cuatro años sin poder usar el vehículo.
El día que el agua dañó el Citroën C4
Todo comenzó cuando un fuerte temporal anegó una calle del barrio San Lorenzo Sur. El agua alcanzó a un Citroën C4 estacionado frente a un domicilio y afectó sus sistemas eléctricos y mecánicos.
Cuando bajó el nivel, los dueños intentaron ponerlo en marcha pero el motor no respondió. Denunciaron el siniestro ante la aseguradora y arrancó un proceso que debía terminar con la reparación del rodado.
La empresa dispuso trabajos de chapa y pintura y trasladó el auto por distintos talleres. La idea era solucionar las fallas por el ingreso de agua, sobre todo las electrónicas.
La excusa de los repuestos
Durante los arreglos se detectó que había que reemplazar varias piezas electrónicas esenciales. La compañía argumentó que no conseguía los repuestos importados por la antigüedad del modelo.
La situación llegó a tal punto que la aseguradora le propuso a la propia clienta que buscara una pieza usada. Aun así, la empresa negó haber incumplido el contrato y aseguró que seguía intentando resolver el problema.
También rechazó haber retenido el vehículo contra la voluntad de su dueña. Según su versión, las demoras se debían a proveedores, talleres y restricciones para importar los componentes.
La pericia que cambió todo
La mujer inició una demanda que recayó en el juzgado civil de Martín Peliquero. En el expediente se hizo una pericia mecánica que se volvió clave.
El especialista confirmó que el agua había dañado la instalación eléctrica y electrónica. Además, estableció que con los repuestos disponibles los arreglos podían hacerse en unos diez días hábiles.
Pero lo que encontró fue muy distinto: el auto tenía la fusilera desmontada, la computadora retirada, daños por la inundación y un deterioro general marcado.
La decisión de la Cámara
En primera instancia, el juez Peliquero hizo lugar parcialmente al reclamo y determinó que la compañía incumplió sus obligaciones. La sentencia remarcó que las dificultades para conseguir piezas no la eximían de responsabilidad.
El fallo ordenó reparar el vehículo y devolverlo en condiciones. También reconoció indemnizaciones por el tiempo sin uso y por el daño extrapatrimonial.
La Sala I de la Cámara de Apelaciones, con los jueces Cecilia Pamphile y Jorge Pascuarelli, confirmó la responsabilidad de la aseguradora. Los magistrados subrayaron que la empresa no podía echarle la culpa a talleres o proveedores, ya que había asumido contractualmente dar una respuesta adecuada y oportuna.
Además, señalaron que la alternativa ofrecida por la aseguradora recién apareció después de varios meses. Para cuando se hizo la pericia, el auto seguía desarmado y sin reparar.