Una mujer entró a la escuela a defender a su hija y el video terminó en escándalo
Una madre habría ido a la escuela a defender a su hija del bullying y terminó a los golpes con otra alumna. El video se viralizó, pero nadie explicó todavía qué pasó antes ni si había denuncias previas.
Un video que circula desde este jueves puso otra vez el foco sobre la violencia escolar en Salta. Las imágenes registran a una mujer adulta forcejeando con una adolescente de 15 años en las inmediaciones de la Escuela de Comercio Profesor Julio Cortés, en San Ramón de la Nueva Orán.
Según trascendió, la mujer habría llegado al lugar para defender a su propia hija, que sería víctima de situaciones de bullying por parte de la estudiante con la que terminó a los golpes. Esa versión no fue confirmada de manera independiente.
Qué muestra el video
En las imágenes se ve a ambas tomándose del cabello y forcejeando, mientras otras mujeres se meten en medio para separarlas. El enfrentamiento se cortó recién con la llegada de la Policía, que intervino para frenar la pelea.
El episodio habría ocurrido hace aproximadamente dos semanas, aunque el material empezó a circular con fuerza esta semana y fue entonces cuando el caso tomó dimensión pública.
Sin versión oficial ni denuncias confirmadas
Hasta el momento, las circunstancias que originaron la agresión no fueron esclarecidas de forma independiente. Tampoco hubo un pronunciamiento oficial de las autoridades educativas sobre lo sucedido.
Otro punto que sigue sin confirmación es si existían denuncias previas por presunto acoso escolar contra alguna de las estudiantes involucradas. La difusión del video vino acompañada de cuestionamientos sobre posibles situaciones reiteradas de hostigamiento y peleas dentro y fuera del establecimiento.
Opiniones divididas en redes
El material generó reacciones encontradas. Una parte de los usuarios justificó la reacción de la mujer ante la presunta falta de respuestas frente al bullying. Otra parte cuestionó que una adulta recurriera a la violencia física contra una adolescente.
El caso vuelve a instalar el debate sobre cómo deben abordarse el acoso escolar y los canales de denuncia para proteger a los estudiantes, sin que la respuesta sume nuevos episodios de violencia.