Una mujer iba camino al hospital y el bebé no esperó: el parto que sorprendió a todos en la ruta
Una ambulancia rumbo a Chilecito, un bebé que no esperó y una casa donde el tiempo se agotó: dos partos de emergencia y un detalle que se repitió en ambos casos.
La madrugada de este miércoles quedó marcada en Famatina por dos nacimientos que se adelantaron a cualquier pronóstico. Una mujer embarazada era trasladada de urgencia hacia el Hospital Eleazar Herrera Motta de Chilecito cuando el trabajo de parto se desencadenó a mitad de camino, y el bebé terminó naciendo dentro de la ambulancia.
El equipo del Hospital Distrital Dr. Ramón Carrillo tuvo que actuar sin margen: el vehículo sanitario se convirtió en sala de partos sobre la ruta. La asistencia estuvo a cargo del Dr. Ferreol Villegas, la licenciada en Enfermería Ana Giménez y el chofer Nahuel Portugal.
El parto se concretó con éxito en pleno traslado. Desde la Jefatura de Zona Sanitaria III destacaron el desempeño del trío y subrayaron que la rápida intervención fue determinante para cuidar la vida de la madre y del recién nacido.
El segundo nacimiento: un llamado a emergencias y una casa como escenario
Horas más tarde, la historia volvió a repetirse, esta vez puertas adentro de una vivienda. Un llamado a la línea de emergencias alertó sobre una joven en avanzado trabajo de parto. Del otro lado del teléfono estaba la señora Ruarte, suegra de la gestante.
Los efectivos policiales que llegaron al domicilio evaluaron la situación y entendieron que no había tiempo para esperar a la ambulancia. Asistieron a la madre en el lugar y el bebé nació sin complicaciones.
Minutos después arribó el personal médico, que revisó a la madre y al recién nacido y confirmó que ambos presentaban signos vitales normales y un estado de salud impecable. Luego fueron derivados al Hospital de la Madre y el Niño para los controles preventivos de rutina.
Dos historias que terminaron bien
Los dos episodios dejaron a la vista el trabajo de los equipos de salud y de las fuerzas de seguridad riojanas, acostumbrados a responder ante imprevistos que no admiten demoras. En ambos casos, la urgencia no pudo esperar y la respuesta llegó justo a tiempo.