Una nota escolar desató la peor reacción de su padre: lo que pasó después
Una observación disciplinaria en la escuela de su hijo de 14 años fue el detonante para que un hombre de 41 años lo golpeara y lo encerrara toda la noche. La Justicia de Santa Rosa lo condenó, pero no irá a prisión: las reglas que deberá cumplir y el detalle de la sentencia.
Un hombre de 41 años fue condenado en Santa Rosa a siete meses de prisión en suspenso por golpear a su hijo de 14 años y amenazar de muerte al adolescente y a su hermana de 12. La agresión ocurrió el 4 de marzo de este año, después de que el chico recibiera una observación disciplinaria en el establecimiento educativo al que asiste.
La sentencia fue dictada por la jueza Florencia Maza, quien homologó un acuerdo de juicio abreviado entre la Fiscalía, la Defensa Oficial y el imputado.
El detonante: una nota escolar
Según los hechos acreditados en la causa, el hombre reaccionó con violencia al enterarse de una nota escolar que advertía sobre el comportamiento de su hijo. Cuando el adolescente salió de la escuela, lo increpó y le dijo: “Vení, hacete el vivo conmigo”.
Luego comenzó a golpearlo con puños y patadas en la cabeza y distintas partes del cuerpo, hasta hacerlo caer al suelo.
La golpiza y el encierro
La agresión no terminó ahí: el hombre lo tomó del cuello durante varios segundos y después lo arrastró hasta una habitación, donde lo dejó encerrado durante toda la noche.
Además, amenazó al adolescente y a su hermana de 12 años con matarlos si contaban lo sucedido.
Los estudios médicos realizados al menor constataron lesiones en el rostro, un traumatismo en la oreja izquierda con un hematoma leve y escoriaciones en el tórax, el brazo izquierdo y la espalda.
La condena y las reglas de conducta
La magistrada consideró al hombre autor penalmente responsable de los delitos de lesiones leves calificadas por el vínculo, en concurso real con amenazas simples. Por esos hechos, le impuso una pena de siete meses de prisión de ejecución condicional.
La condena no implica el ingreso a prisión, pero establece el cumplimiento de determinadas reglas de conducta durante dos años. En ese período, el condenado deberá fijar un domicilio, no podrá ausentarse sin conocimiento o autorización judicial y tendrá que presentarse entre los días 1 y 5 de cada mes ante la Unidad de Abordaje, Supervisión y Orientación de personas en conflicto con la ley penal.