Una nueva ley busca acabar con los ruidos insoportables: lo que podrían hacerte si tu vehículo hace demasiado escándalo
¿Crees que solo es una multa? La nueva propuesta legislativa va mucho más allá y podría dejarte sin vehículo. Descubre todos los detalles de las sanciones que se están evaluando.
Una iniciativa legislativa apunta directamente a quienes circulan con escapes modificados y a toda la cadena que los produce, con sanciones que incluyen multas elevadas, suspensión de licencias e incluso el secuestro de vehículos. La propuesta, impulsada por la senadora bonaerense Emilia Subiza, busca regular un problema que afecta la convivencia en ciudades del interior y del conurbano.
El proyecto no se limita a endurecer multas para los conductores. Plantea un enfoque más amplio, con controles más estrictos y la posibilidad de retener vehículos involucrados en infracciones.
¿A quiénes afecta esta nueva normativa?
La iniciativa apunta contra cualquier sistema que altere el funcionamiento original del escape o que supere los niveles permitidos de ruido. También pone el foco en conductas habituales como los “cortes” o aceleraciones bruscas que generan explosiones y molestias en la vía pública.
Uno de los puntos centrales es que no solo quedarían bajo la lupa los conductores. El texto también alcanza a talleres y comercios, con sanciones que van desde multas importantes hasta clausuras en caso de reincidencia, si se comprueba que venden o instalan dispositivos no habilitados.

¿Qué sanciones contempla el proyecto?
En cuanto a las penalidades para quienes circulen con estos escapes, el proyecto contempla multas económicas, suspensión de la licencia y el secuestro del vehículo. En situaciones más graves, incluso se abre la puerta a medidas más drásticas sobre el rodado.
La iniciativa también incorpora un esquema para regular excepciones, como el uso de estos sistemas en actividades deportivas, que deberán estar debidamente registradas y fuera del uso en la vía pública.

¿Por qué se impulsa esta medida?
Detrás del proyecto aparece una preocupación que se repite en distintos municipios: el impacto del ruido en la vida cotidiana. No solo por las molestias, sino también por sus efectos en la salud y la convivencia.
No es la primera vez que el tema llega a la Legislatura. Años atrás, el radical Valentín Miranda ya había planteado la necesidad de regular los escapes modificados, en línea con ordenanzas que algunos distritos empezaron a aplicar por su cuenta.