Una renuncia en el Gobierno provincial hizo estallar la alianza opositora en Pocito
Belén Barboza dejó su cargo en Turismo y en su pago chico el tablero político se movió en segundos: una concejal cambió de bando, un oficialista se pasó a la oposición y un libertario quedó como árbitro. Lo que nadie vio venir fue el efecto en la interna orreguista.
La salida de Belén Barboza de la Secretaría de Turismo provincial, a mediados de mayo, no solo sacudió al Gabinete sanjuanino: también tuvo un efecto inmediato en el Concejo Deliberante de Pocito, donde la dirigente tiene su territorio político. Una concejal dejó de responder a la estructura opositora al intendente peronista Fabián Aballay, lo que modificó el mapa legislativo del municipio con votos cruzados y pases de un espacio a otro.
Según fuentes calificadas, la renuncia de Barboza, que se produjo tras una serie de malentendidos con la cúpula del Ministerio de Cultura, Turismo y Deporte, rompió la alianza que hasta entonces sostenía el orreguismo en Pocito. Hasta hace tres meses, ese espacio estaba representado por la propia Barboza y por la actual ministra de Gobierno, Laura Palma, quienes fueron candidatas en 2023: una a intendenta y la otra a concejal.
Producto de esas candidaturas ingresaron dos concejales que conformaban el bloque de Juntos por el Cambio: Carlos Sepúlveda y Flavia Barboza, prima de la exsecretaria. Pero esa alianza se quebró el día en que Barboza decidió pegar el portazo en el cargo provincial. A partir de entonces, según indicaron fuentes calificadas, la concejal dejó de votar y de trabajar políticamente con Sepúlveda, hoy representante de Palma en el territorio. En contrapartida, el oficialista Oscar Arévalo comenzó a comportarse como oposición.
En este escenario aparece el concejal libertario Juan Alfaro, una pieza que puede inclinar la balanza. Algunas veces vota junto al oficialismo y otras acompaña a la oposición. Así, los bloques opositores pueden reunir tres votos en determinadas iniciativas, aunque tienen asegurados al menos dos.
De esta manera, el orreguismo juega con dos opciones dentro de este territorio peronista: Palma y Barboza. La preferida del oficialismo provincial podría ser la ministra de Gobierno, que tiene la maquinaria estatal a disposición de su eventual candidatura.