Una tranquera de metal corta una ruta provincial en Chubut y desata un conflicto por tierras privadas
Una tranquera divide una ruta en Chubut y desata una guerra entre vecinos y dueños de campos. ¿Puede un particular cortar el paso por un camino provincial? La polémica medida que tiene a familias aisladas y al gobierno reconociendo un vacío legal.
La circulación por un tramo clave de la ruta provincial 12, en la provincia de Chubut, se vio drásticamente alterada por una insólita medida de vecinos que instalaron una tranquera metálica, generando el aislamiento de familias y un complejo conflicto territorial.
El hecho ocurre a la altura de Gualjaina, a unos 60 kilómetros de Esquel, donde el paso de vehículos quedó restringido. La situación generó una inmediata polémica, con versiones cruzadas sobre quién y por qué ordenó bloquear el camino público.
¿Quién puso la tranquera y por qué?
Inicialmente, circuló la hipótesis de que un inversor extranjero, específicamente un ciudadano norteamericano, habría adquirido tierras y ordenado el corte. Sin embargo, esta versión fue rápidamente desmentida por una de las pobladoras directamente involucradas.
Luciana Zárate, propietaria de uno de los campos por donde atraviesa el trazado de la ruta, asumió la responsabilidad de la colocación de la estructura. En declaraciones, negó rotundamente la participación de cualquier inversor foráneo y aseguró que el tránsito “nunca se cortó” y que “no está impedido”.
“Somos los dueños de los campos, gente trabajadora, y el camino pasa por nuestra propiedad”, expresó Zárate, marcando la raíz del conflicto. Desde el gobierno provincial confirmaron este dato clave: la ruta 12 efectivamente atraviesa terrenos de propiedad privada.

La ruta provincial 12 de Chubut quedó dividida por una tranquera de metal.
Un conflicto legal de larga data
La argumentación de la propietaria se basa en un vacío legal. Zárate sostiene que, al encontrarse el asfalto dentro de su campo, corresponde al Estado provincial iniciar un proceso de expropiación para garantizar su uso público de manera irrestricta. “Hasta que eso no ocurra, la tranquera va a seguir ahí”, sentenció.
Además, justificó la medida como una forma de prevención ante los reiterados robos de ganado que sufren en la zona. Aseguró que el portón “no tiene candado” y que el acceso no está bloqueado, contradiciendo los testimonios de otros vecinos que denuncian dificultades para pasar e incluso la presencia de personas que impedirían la circulación.
Familias aisladas y reclamos cruzados
Mientras las imágenes de la tranquera se viralizaban, crecía la angustia de familias que utilizan ese camino para trasladarse hacia localidades cercanas y que ahora se sienten aisladas. “Es grave que se limite el acceso a un camino que debería ser público”, expresaron afectados a través de redes sociales.
El conflicto también trascendió a otras comunidades. Voceros mapuches de la región cuestionaron la falta de una respuesta rápida por parte del Estado provincial, sugiriendo un trato diferencial. “Si hubiésemos sido nosotros, ya nos habrían desalojado”, señalaron.
¿Qué dice el gobierno provincial?
Desde el Ejecutivo chubutense reconocieron la existencia de un litigio sin resolver vinculado a la regularización de las tierras. Explicaron que la ruta provincial 12 atraviesa propiedades privadas y que el proceso de expropiación necesario nunca se completó, ya que la obra de la ruta quedó inconclusa en su momento.
En este contexto legal ambiguo, las autoridades admitieron que quienes restringieron el paso “podrían haber actuado dentro de sus derechos” como propietarios, al menos hasta que el Estado concrete la expropiación. La situación, por ahora, continúa sin una solución definitiva a la vista, dejando en vilo a los vecinos y exponiendo una vieja deuda de la provincia con la regularización de sus caminos.