Una transmisión en vivo alertó a la policía: lo que encontraron en la casa dejó más preguntas que respuestas
Una denuncia por torturas transmitidas en vivo llevó a la policía a una vivienda, pero lo que descubrieron allí cambió por completo el rumbo de la investigación. ¿Qué ocultaban realmente en esa casa?
Un llamado al 911 denunció que un joven retenía y torturaba a un adolescente en vivo por redes sociales, pero la policía no halló a la víctima. En cambio, descubrió un arsenal oculto en otra vivienda cercana. El jueves a las 23, un informante marcó un domicilio en cortada De Paoli al 3500, en barrio Tablada, alertando sobre una secuencia de tormentos transmitida en directo. Una comisión del Comando Radioeléctrico acudió de inmediato para verificar la situación.
Al llegar al lugar indicado, los agentes no encontraron indicios de torturas ni de personas maniatadas exhibidas en redes sociales. La búsqueda inicial resultó infructuosa en ese aspecto, según fuentes del Ministerio de Seguridad.
¿Qué sucedió durante el rastrillaje?
Los policías decidieron realizar un rastrillaje en viviendas linderas. En una casa ubicada a unos 50 metros del domicilio señalado, cuyo ingreso y reja estaban abiertos, observaron a un hombre que, al percatarse de la presencia policial, subió a la carrera a la planta alta.
Allí fue reducido en una habitación, en el marco de un procedimiento que, según los policías, estaría justificado por la flagrancia. El joven demorado fue identificado como Santiago R., de 28 años, domiciliado en el lugar.
¿Qué hallaron en la vivienda?
En el lugar, envueltos en una sábana y ocultos en un habitáculo, los policías incautaron un fusil tipo Mauser calibre 7.62 con cartuchería, un revólver .32, una pistola Bersa .22 y municiones de distintos calibres. Las fuentes no precisaron si el sospechoso contaba con permisos de tenencia para el armamento.
Más allá de la aprehensión y el hallazgo del arsenal, no hubo novedades sobre el aviso inicial que alertaba sobre un adolescente presuntamente secuestrado y sometido a vejámenes. El caso sigue abierto mientras se investigan los hechos.