Una vecina escuchó gritos de madrugada y destapó lo que había adentro de esa casa
¿Qué fue lo que la vecina escuchó de madrugada y por qué la Justicia terminó allanando la casa? La respuesta está en lo que encontraron adentro.
Un bioquímico de 71 años quedó detenido en Esquel acusado de tener a su esposa y a sus tres hijos encerrados y aislados dentro de la vivienda familiar. La investigación arrancó por la denuncia de una mujer del barrio que se cansó de oír gritos nocturnos y de ver siempre las ventanas tapadas.
El Ministerio Público Fiscal de Esquel informó que la Justicia dictó la prisión preventiva por diez días para Miguel Edgardo Battista, imputado por privación ilegítima de la libertad y abandono de personas. Las víctimas serían su pareja y los tres hijos de la pareja, dos de ellos menores de edad.
La alerta que lo cambió todo
La causa se abrió el 10 de este mes, cuando una vecina de un barrio de clase media de la ciudad chubutense se presentó en una comisaría. No fue una sospecha vaga: contó que en esa casa las ventanas estaban cubiertas todo el tiempo con telas o papeles, que la actividad se concentraba de noche y que nunca vio salir a los chicos a la calle.
También describió lo que la desvelaba: gritos y manifestaciones incoherentes de una mujer durante la madrugada. Con esos datos, la fiscalía se puso en marcha.
“Gracias al alerta de una vecina, la fiscalía tomó intervención y dispuso el rescate de una mujer y de sus tres hijos —dos de ellos menores de edad— que vivían en aislamiento absoluto, dentro de una vivienda en la que convivían con el padre”, señaló el Ministerio Público Fiscal de Esquel.
El primer intento que chocó con una negativa
La policía derivó las actuaciones al Juzgado de Familia, que envió al domicilio al Equipo Técnico Interdisciplinario (ETI). Los profesionales golpearon la puerta, pero el dueño de casa les abrió y, sin vueltas, les negó el paso.
“El ETI se constituye en el domicilio y es atendido por el propietario, quien no permite que accedan ni entrevisten al grupo familiar. Ese informe fue parte del fundamento para requerir el allanamiento”, explicó Mónica Caveri, funcionaria de la fiscalía, en una conferencia de prensa junto a la procuradora Cecilia Bagnato.
Ese informe de los técnicos hablaba de un “riesgo inminente”. Con ese respaldo, la fiscalía abrió una investigación de oficio y le pidió al juez de turno una orden de allanamiento de urgencia.
El operativo y el estado de la familia
El ingreso a la vivienda —una casa de grandes dimensiones— movilizó a la Brigada de Investigaciones, la Policía Comunitaria, el Servicio de Protección de Derechos del Municipio, profesionales de Salud Mental del Hospital de Esquel y peritos médicos. Adentro, los efectivos se encontraron con un cuadro de vulnerabilidad.
Según informó el Ministerio Público Fiscal de Esquel, la madre y los jóvenes fueron derivados para recibir asistencia médica y psicológica. Ahora la investigación busca establecer el estado de salud de todos los integrantes de la familia y la escolarización de los chicos, entre otros puntos.
Battista está imputado, detenido y a la espera de que se realicen las medidas de prueba. La prisión preventiva por diez días ya fue dictada.