Una víctima con título universitario rompe el silencio: “Me creía la más viva y me estafaron”

Una profesional con estudios universitarios revela por qué calló durante años la estafa de la que fue víctima. “Me daba vergüenza denunciar”, admitió, detallando el ingenioso engaño que hizo creer a ella y a sus amigas que tenían el control. ¿Cómo logran operar estos delincuentes impunemente?

· 3 min de lectura
Una víctima con título universitario rompe el silencio: “Me creía la más viva y me estafaron”

Una mujer profesional, con carrera y posgrados, rompió años de silencio para contar cómo fue engañada por la banda de las “gitanas estafadoras”. Su testimonio, cargado de vergüenza y dolor, revela los mecanismos psicológicos que usan los delincuentes y por qué tantas víctimas deciden no denunciar.

Mercedes, quien finalmente se presentó ante la Justicia en 2022, describió el fuerte impacto emocional que le dejó el fraude. “Me pasó lo que le pasa a la gente vulnerable. Lo callé durante muchos años. Te da vergüenza ir a denunciar”, confesó en su relato.

¿Cómo opera el engaño?

La víctima remarcó que nunca imaginó ser blanco de una estafa así. “Soy una persona adulta, tengo una carrera universitaria y dos posgrados. Creía que tenía el control de la situación porque en todo momento pensé que la plata estaba en mi casa, pero no la tenía en mi casa. Me creía la más viva de todas”, admitió con crudeza.

Este sentimiento de falsa seguridad es clave en el modus operandi de los estafadores, que se aprovechan de la confianza y luego del silencio de sus víctimas. “La manera de trabajar de esta gente es gracias al silencio de los que somos víctimas”, sostuvo Mercedes, agregando: “Hasta el día de hoy no me puedo perdonar lo que hice”.

Una red de silencio entre amigas

El caso de Mercedes no fue aislado. Según su testimonio, al menos otras cinco de sus amigas cayeron en la misma trampa, creando un círculo de víctimas que, inicialmente, ninguna se animaba a romper.

“Hubo gente que no denunció porque los maridos no sabían. Era plata que quizás tenían guardada porque era de la familia”, recordó, explicando las complejidades familiares y emocionales que frenaban las denuncias.

El punto de inflexión llegó con una reunión del grupo para decidir cómo actuar. “Dijimos: ‘¿Qué hacemos?’ Y una dijo que hagamos la denuncia”, relató. Sin embargo, incluso tomada la decisión, persistía el temor al ridículo. “¿Cómo hacíamos? ¿Decíamos que nos estafó una gitana? Se nos iban a matar de risa”, señaló Mercedes.

Las acusadas y la búsqueda de justicia

Pese a la vergüenza y al miedo, Mercedes decidió avanzar, sumando su voz a la de otras víctimas que han comenzado a relatar públicamente cómo operaba la banda. Su valentía busca evitar que más personas caigan en la trampa.

Las imputadas en esta causa, que mantienen pedido de detención y se encuentran prófugas, son Mirta Noemí Mitrovich, Nancy Marina Yovanich y María Silvia Mitrovich. El testimonio de Mercedes se convierte en un elemento crucial para la investigación y la concientización sobre este tipo de delitos que explotan la vulnerabilidad psicológica.

Más para leer

Semifinales Mundial 2026: 500 policías, requisas y operativo histórico en el Centro mendocino
Sociedad
Más de 200 emprendedores y un globo aerostático: así será el festival de invierno que promete sorprender a toda la familia
Sociedad
¿Quemar caña en Tucumán? Ahora solo cinco horas al día y con duras restricciones
Sociedad
Lo que nadie contó del operativo sanitario en Fiambalá: ¿qué pasó con la telemedicina?
Sociedad
Atención solo por la mañana: el cambio que aplica el Colegio de Abogados hasta el 24 de julio
Sociedad
Cada minuto cuenta: la estrategia que busca salvar neuronas en Salta ante un ACV
Sociedad
Publicidad