Un cuarto intermedio sin acuerdos, reproches a los gritos entre radicales y socialistas y un paquete de leyes que volvió al freezer. En el medio, el Ejecutivo de Pullaro apuró a los suyos con un mensaje que no dejó dudas.
La segunda etapa de la reforma de seguridad que impulsa el gobierno de Maximiliano Pullaro quedó empantanada. Al choque de ideas se le sumó una pelea por el poder dentro de Unidos para Cambiar Santa Fe, y esa interna quedó a la vista cuando el paquete de leyes no consiguió aprobarse en la Cámara de Diputados.
Después de un cuarto intermedio que no dejó acuerdos, el tratamiento se pateó para la semana siguiente. En el recinto, los reproches entre la Unión Cívica Radical (UCR) y el Partido Socialista (PS) se escucharon sin vueltas.
El punto que traba todo
El corazón del conflicto está en las objeciones que plantea el socialismo sobre las nuevas facultades que el proyecto les quiere dar a la policía y a los fiscales. Los reparos apuntan a los allanamientos, los controles judiciales y las declaraciones de las personas investigadas.
Desde el PS sostienen que varios artículos necesitan cambios de fondo para pasar el filtro constitucional. Del otro lado, el radicalismo puso sobre la mesa una contraoferta que toca puntos clave: los interrogatorios, las llamadas zonas de intervención especial y el procedimiento por decreto penal.
La Casa Gris defiende el texto
El socialismo no afloja en las cuestiones que considera sensibles. Mientras tanto, en la Casa Gris sostienen la iniciativa con un argumento central: evitar que las bandas delictivas vuelvan a crecer en la provincia.
En el entorno del gobernador señalaron a La Capital que, desde mayo hasta hoy, hubo tiempo de sobra para negociar retoques al texto, tal como ocurrió con otras normas de seguridad y Justicia sancionadas en 2024.
Antes de la sesión que fracasó, y ante la falta de respuestas del socialismo, el Ejecutivo intervino de manera directa para advertirles a sus referentes que aprobar el proyecto era urgente.
“No dan margen de negociación. ¿Son perfectibles estas leyes? Sí”, enfatizaron en el pullarismo. Además, advirtieron que las resistencias socialistas oscilan entre lo ideológico y especulaciones políticas de fondo.
Qué sospechan en la UCR
Entre los motivos que manejan los radicales aparecen la intención de diferenciarse con la vista puesta en las Paso de 2027 y la inquietud por un supuesto intento de correr al socialismo del núcleo de poder de Unidos.
“Es un error diferenciarte del gobierno en materia de políticas de seguridad en función de los resultados que se vienen registrando en la provincia”, agregaron desde las bancas de la Cámara baja.
Por su lado, el socialismo negó querer frenar el avance de las reformas, aunque aclaró que hacen falta consensos y garantías institucionales para dar seguridad jurídica a las normas que vienen.
El jueves, otra vez a la cancha
Con la sesión prevista para el jueves próximo, el panorama parlamentario sigue siendo complicado. El peronismo y el Frente Amplio por la Soberanía (FAS) ya anunciaron que rechazan el paquete.
En el gobierno provincial insisten en que hay varias alternativas para suavizar las medidas propuestas, pero pusieron una condición que no se negocia: “Para eso, primero tiene que haber voluntad”.