Unión debutó con garra, pero la pelota ahora la tiene la dirigencia
Mientras los jugadores y Madelón dejaron todo en la cancha, la dirigencia de Unión tiene dos semanas clave para levantar las inhibiciones. ¿Estará Spahn a la altura?
El Tate sacó un empate heroico en Vicente López pese a las inhibiciones y las urgencias. Pero el reloj ya corre para Luis Spahn: tiene dos semanas para levantar las sanciones antes del próximo partido.
Con dos debutantes en Primera —Lucas Ayala y Tomás Fagioli— y un plantel diezmado por las deudas, Unión se plantó de igual a igual ante Platense y arañó un punto que vale oro. Leonardo Madelón armó un equipo que dio la cara, que compitió y hasta mereció ganar. Pero el fútbol no perdona la improvisación.
El calendario, sin embargo, le dio un respiro a la dirigencia: el Tate no jugará la fecha 2 porque Lanús disputa la Copa Sudamericana. Así, el próximo compromiso recién será el sábado siguiente a las 15.30 frente a Gimnasia de Mendoza. Son casi dos semanas para que Luis Spahn y su comisión resuelvan lo que ya es una urgencia: las inhibiciones que pesan sobre el club.
¿Alcanza con el compromiso del plantel?
Los jugadores ya demostraron que están. El cuerpo técnico también. Ahora la pelota está del otro lado. Como en una definición por penales, la dirigencia tiene la obligación de meterla adentro y no volver a fallar. Porque no se puede tentar al destino dos veces seguidas.
El mensaje es claro: el tiempo de los discursos terminó. Spahn tiene en sus manos la chance de dar el golpe que todos esperan. Si resuelve las inhibiciones, el Tate podrá encarar el Torneo Clausura sin ataduras. Si no, la historia se repetirá.