Unión no cierra el arco: la racha que ya preocupa a Madelón
¿Cuánto hace que Unión no termina un partido con el arco en cero? La respuesta explica el problema que Madelón no logra resolver y que ya lleva 19 partidos.
Unión atraviesa un presente complicado y hay un dato que explica buena parte de sus problemas: el equipo rojiblanco acumula 19 partidos consecutivos recibiendo goles. La última muestra fue la derrota 2-0 ante Defensa y Justicia en el estadio 15 de Abril, un resultado que volvió a dejar en evidencia las dificultades para sostener el arco en cero.
La estadística no es un hecho aislado. Se repite partido tras partido y se convirtió en una de las principales preocupaciones del cuerpo técnico, que no encuentra respuestas en el fondo.
Cuatro derrotas al hilo y nueve goles en contra
La racha se profundizó en las últimas cuatro presentaciones, todas con derrotas: 2-1 ante Talleres en Córdoba, 2-1 frente a Independiente en Santa Fe, 3-0 contra Boca en La Bombonera y 2-0 ante Defensa y Justicia. En esa seguidilla, Unión recibió nueve goles y apenas convirtió dos.
Los errores individuales, las desatenciones y los espacios concedidos le costaron caro al equipo, que no logró sostener resultados ni encontrar estabilidad defensiva.
Las bajas que golpearon al plantel
La salida de Maizon Rodríguez aparece como uno de los factores que ayudan a explicar el presente, aunque el problema defensivo ya existía cuando el uruguayo formaba parte del equipo. Con él en cancha, Unión también había recibido goles en sus compromisos anteriores, por lo que su partida no explica por sí sola la continuidad de esta tendencia.
Sin embargo, la pérdida de futbolistas importantes se siente en un plantel que quedó reducido. En el último mercado de pases también se fueron Mateo Del Blanco, Mauro Pittón y Rafael Profini, entre otros jugadores que habían formado parte de la estructura del equipo durante el primer semestre.
Esas bajas obligaron a reconfigurar el plantel y dejaron al cuerpo técnico con menos alternativas para sostener el funcionamiento. En una temporada exigente, la falta de recambio puede convertirse en un inconveniente adicional cuando aparecen errores, lesiones o rendimientos por debajo de lo esperado.
La última vez que Unión terminó con el arco en cero
Para encontrar el último partido en el que el Tatengue no recibió goles hay que retroceder al 3 de abril, cuando venció 2-0 a Deportivo Riestra en el 15 de Abril, por la fecha 13 del Torneo Apertura. Marcelo Estigarribia, de penal, y Cristian Tarragona marcaron los tantos de aquella victoria.
Desde entonces, el equipo no volvió a terminar un encuentro con la valla invicta. En el recorrido hubo triunfos, empates y derrotas, pero siempre con al menos un gol del rival. Incluso en partidos en los que Unión consiguió imponerse con autoridad, como el 4-1 ante Sarmiento, no logró evitar que le convirtieran.
La estadística expone un déficit que va más allá de un resultado puntual. Para competir con mayor regularidad, el equipo necesita mejorar las coberturas, reducir los errores cerca de su área y recuperar solidez en las pelotas divididas y las transiciones defensivas.
Una cuenta pendiente para Madelón
Leonardo Madelón deberá encontrar soluciones para una defensa que no consigue sostenerse y que quedó especialmente expuesta durante la seguidilla de derrotas. El próximo compromiso ante Deportivo Riestra, el lunes 19 de octubre, será una nueva oportunidad para empezar a corregir el rumbo.
Unión necesita volver a construir desde el fondo. Mientras siga concediendo goles en cada presentación, cualquier esfuerzo ofensivo quedará condicionado y la posibilidad de remontar el presente será cada vez más difícil.