Unión no reemplazó a Pittón y Profini, y el dato de los 12 partidos lo expone
Unión dejó partir a dos volantes que eran titulares fijos y el mediocampo todavía no encuentra reemplazo. El dato de los goles recibidos en el campeonato explica por qué Madelón sigue probando variantes antes del próximo partido.
Leonardo Madelón tenía un mediocampo aceitado con Mauro Pittón y Rafael Profini como titulares fijos. Los dos volantes se fueron al fútbol del exterior y, doce fechas después, Unión todavía no encontró la manera de tapar ese hueco. El equipo lo siente en cada partido.
A las transferencias de ambos se les sumaron otros dolores de cabeza: la lesión de Lautaro Vargas y la salida de Maizon Rodríguez. El combo dejó al cuerpo técnico sin las piezas que consideraba indispensables para armar la zona media.
La llegada de Mosqueira no alcanzó
Joaquín Mosqueira fue el refuerzo pensado para ocupar ese lugar, pero con él solo no basta. La dirigencia no se movió con la contundencia que el puesto requería y Madelón terminó echando mano a los pibes: Emilio Giaccone sumó varios partidos y ahora Mateo Peressutti asoma como posible titular para acompañar a Mosqueira en el duelo contra Deportivo Riestra.
El panorama se complica aún más porque Lucas Menossi arrastra una fascitis plantar. Con él entre algodones, las alternativas para el doble cinco se reducen a la mínima expresión.
Malcorra, volante por el medio: la señal de la emergencia
La falta de variantes llegó a tal punto que en algunos encuentros Madelón ubicó a Ignacio Malcorra como volante central. Ese movimiento, más que una idea táctica, dejó al descubierto la dificultad del entrenador para reemplazar a Pittón y Profini.
Los dos aportaban recuperación y orden, y se complementaban bien. Ese equilibrio es justamente lo que Unión no pudo reconstruir en este campeonato, con un DT que se vio obligado a rotar permanentemente a los volantes.
El dato que duele
La falta de equilibrio en la zona central se traduce en la cantidad de goles que recibe el equipo: le convirtieron en los 12 partidos que lleva jugados. Un síntoma claro de que el mediocampo, sin Pittón ni Profini, sigue sin encontrar la fórmula.