Unión paga 461 sueldos por mes y el fútbol profesional pierde hasta 500.000 dólares: el diagnóstico de Cecotti
Unión paga 461 sueldos por mes y el fútbol profesional pierde cientos de miles de dólares: un dirigente de peso puso números a la crisis y advirtió que el modelo ya no cierra. Lo que dijo sobre las transferencias demoradas y el futuro del club.
Amílcar Cecotti, vocal titular primero de la Comisión Directiva de Unión, describió un escenario financiero complejo y advirtió que el fútbol profesional del club pierde entre 400.000 y 500.000 dólares mensuales. Lo hizo en una entrevista con Radio Gol (FM 96.7), donde repasó las dificultades que atraviesa la institución: demoras en el cobro de transferencias, créditos bancarios para cubrir gastos corrientes y una estructura que, según su análisis, necesita revisar su funcionamiento.
Un club que funciona como una gran pyme
"Unión es una gran pyme. Hay que entender eso", sostuvo el dirigente, al comparar el funcionamiento del club con el de una empresa que debe cumplir mes a mes con salarios, servicios y otros compromisos. En ese marco, consideró que quien asuma responsabilidades dirigenciales en el futuro deberá comprender la dimensión de esa estructura y sus dificultades para generar recursos suficientes.
Cecotti remarcó que la situación no puede analizarse al margen del contexto económico general, aunque advirtió que Unión cambió considerablemente respecto de una década atrás: tiene más espacios, más actividades y mayores costos de mantenimiento.
Los sueldos, las transferencias demoradas y el problema de la caja
Uno de los puntos centrales de su explicación fue la dificultad para sostener el flujo de dinero necesario para cubrir los gastos cotidianos. Según describió, los ingresos que obtiene Unión se destinan rápidamente al pago de obligaciones, por lo que las demoras en el cobro de una operación pueden repercutir en distintas áreas.
"Vos imaginate 461 sueldos que pagar todos los meses", señaló, para dimensionar el compromiso que representa mantener la estructura del club. En ese contexto, afirmó que se priorizaron determinadas obligaciones y que luego fue necesario afrontar los compromisos que quedaron pendientes.
El dirigente vinculó parte de las complicaciones con la falta de cobro en tiempo y forma de algunas transferencias de jugadores. Según explicó, el presidente Luis Spahn seguía gestionando esos ingresos y, ante las demoras, el club tuvo que recurrir a créditos bancarios y descubiertos para cubrir sus necesidades financieras.
Cecotti también aclaró que el dinero que ingresa no necesariamente queda disponible para nuevas inversiones: muchas veces se utiliza para cubrir obligaciones acumuladas. Por eso, distinguió entre la existencia de ingresos pendientes de cobro y la disponibilidad inmediata de fondos para afrontar los gastos.
"El fútbol es inviable si no hay venta de jugadores"
Cecotti fue especialmente contundente al referirse a la economía del fútbol profesional. "El fútbol es inviable si no hay venta de jugadores", afirmó, al explicar que los ingresos por derechos de televisión perdieron capacidad para cubrir los costos que representa sostener un plantel.
El dirigente recordó que, años atrás, los recursos provenientes de la televisación alcanzaban para pagar los salarios del equipo y todavía permitían cubrir parte de los viajes. Según su descripción, la relación entre esos ingresos y los gastos actuales cambió de manera significativa, obligando al club a buscar otras fuentes de financiamiento.
En ese sentido, consideró que Unión debe mantener una estructura de fútbol amateur que permita desarrollar juveniles y generar futuras transferencias. La formación de jugadores, desde su perspectiva, no representa solamente una política deportiva, sino también una herramienta necesaria para mejorar las cuentas de la institución.
Cecotti también planteó que el crecimiento del club amplió las necesidades de mantenimiento. Mencionó al IPEI, la Tatenguita y Casa Unión entre los espacios que requieren recursos para funcionar. A eso se suma el sostenimiento de las distintas disciplinas deportivas.
El básquet no es el principal responsable del déficit
La situación del básquet también apareció durante la entrevista, luego de que se instalara públicamente la idea de que esa disciplina representa el mayor déficit del club. Cecotti cuestionó esa interpretación y pidió contemplar el peso económico del fútbol profesional.
"El fútbol pierde 400.000, no sé, 400.000 o 500.000 dólares mensuales, que es el déficit de un club de fútbol, y me dicen el básquet… de eso me río", manifestó. La cifra corresponde a la estimación expresada por el propio dirigente durante la charla y no fue presentada allí como un dato de un balance auditado.
Cecotti sostuvo que el básquet fue una de las áreas que debió afrontar las consecuencias de las restricciones económicas, pero consideró que la decisión no debería interpretarse como una demostración de que esa disciplina originó por sí sola las dificultades financieras de Unión.
En esa línea, recordó el recorrido del equipo, que logró ascender a la Liga Nacional y consolidarse en la máxima categoría gracias al trabajo de jugadores, entrenadores y dirigentes. Sin embargo, reconoció que una cosa es alcanzar un objetivo deportivo y otra, mucho más compleja, sostenerlo económicamente a largo plazo.
"Con trabajo se puede llegar al Mercedes, al Audi; todo se puede. Después mantenerlo es otra historia", graficó.
Un modelo de funcionamiento que necesita revisión
Más allá de las diferencias en torno al déficit de cada disciplina, Cecotti planteó que Unión debe realizar un balance de las decisiones adoptadas, revisar los errores y establecer prioridades. Su diagnóstico no se limitó a la coyuntura financiera, sino que también apuntó a las dimensiones que alcanzó la institución y a la necesidad de adecuar sus gastos a los recursos disponibles.
El dirigente reconoció que el escenario económico afecta tanto a las empresas como a las familias y que el club no está aislado de esa realidad. No obstante, insistió en que la conducción debe administrar una estructura de gran tamaño con ingresos que no siempre llegan en el momento necesario.
La demora en las transferencias, la necesidad de recurrir a herramientas bancarias y los gastos mensuales configuran, según su descripción, un escenario que obliga a priorizar pagos y postergar determinados objetivos.
En definitiva, Cecotti puso el foco en un problema estructural: cómo sostener el crecimiento deportivo e institucional de Unión sin depender permanentemente de futuras ventas de jugadores o de financiamiento para llegar a fin de mes. Para el dirigente, ese será uno de los grandes desafíos de la conducción actual y de quienes deban tomar las riendas del club en los próximos años.