Unión recibiría en horas el dinero de Rusia y ya tiene dos destinos claros para el desembolso
El dinero que Unión aguardaba desde Rusia está a punto de entrar y ya tiene destinos definidos: dos compromisos que venían acumulando intereses y presionaban sobre las cuentas del club. Cuánto se destina a cada uno y qué queda pendiente, en la nota.
El dinero que Unión esperaba desde Rusia dejó de ser una promesa y está a punto de convertirse en un depósito concreto. La primera cuota de la venta de Maizon Rodríguez será la llave para que el club empiece a saldar compromisos que quedaron pendientes y le dé algo de aire a sus finanzas.
Durante semanas, en la sede rojiblanca hubo una cifra contemplada que no terminaba de transformarse en dinero disponible. El obstáculo no estaba en la operación en sí, sino en los mecanismos que había que activar para que los fondos provenientes del país europeo llegaran efectivamente a las cuentas del club.
Ese camino empezó a destrabarse. La dirigencia avanzó con los procedimientos necesarios para concretar el cobro y Unión podrá disponer del dinero. Después deberá dividirlo con Juventud de las Piedras, dueño de la otra mitad del pase. La operación contempla tres pagos y el primero es el más abultado: con él se atacarán deudas que se fueron acumulando mientras el club aguardaba poder contar con estos recursos.
El predio, una prioridad para Unión
Uno de los primeros destinos de ese dinero estará vinculado a la familia Malvicino, por el acuerdo alcanzado en su momento para la adquisición del predio. La dirigencia mantuvo conversaciones permanentes con la familia, consciente de que el compromiso pendiente estaba cerca de ser atendido.
Según pudo saber este medio, se adeudaban tres meses más los intereses, un monto que superaría los 300.000 dólares.
También se termina el capítulo Givova
El otro destino ya definido apunta a Givova, al que se le deben cerca de 400.000.000 de pesos. El escenario tiene un peso extra porque Unión transita los últimos meses de su vínculo con la marca y ya se trabaja en un nuevo esquema para la indumentaria de 2027.
En Unión siempre hubo confianza en que el dinero iba a ingresar, pero cobrar desde Rusia implica una serie de procedimientos y controles que hicieron más lento el proceso. La venta de Maizon empieza a tener, entonces, un impacto concreto en la economía del club: una primera cuota importante, dos deudas prioritarias y una dirigencia que busca transformar un ingreso esperado durante semanas en obligaciones finalmente saldadas.