Universidad de Formosa en llamas: denuncian desobediencia judicial y maniobras para evitar la Asamblea
¿Qué está pasando en la UNaF? Denuncias de desobediencia judicial, una elección bajo sospecha y un Estatuto que se ignora. Los detalles que nadie te contó.
El Consejo Superior de la Universidad Nacional de Formosa (UNaF) volvió a sesionar de manera virtual en medio de un clima de máxima tensión. Decanos y consiliarios denuncian que el Rectorado ignora fallos judiciales y viola el Estatuto para sostener un esquema de poder cuestionado por todos los claustros. La pulseada tiene un nombre propio: la vacante que dejó el fallecido vicerrector Emilio Grippaldi y que las autoridades se niegan a cubrir mediante el procedimiento que exige la normativa interna.
El encuentro, realizado bajo la modalidad remota, sumó más detractores al formato de votación. Los sectores críticos apuntan contra el oficialismo universitario, al que acusan de avanzar con resoluciones ad referéndum y de repartir prebendas para sostener sus decisiones. En un mensaje directo a los consejeros, los referentes de los claustros fueron contundentes: “Dejen de avalar lo ilegal con prebendas como más dedicaciones docentes, ingresos a planta transitoria de nodocentes, monotributos… Dejen de rifar los destinos de la universidad por sus propios negocios y apañar todo tipo de ilegalidad, acuérdense que serán corresponsables de todos estos fraudes”.
¿Por qué no se convoca a la Asamblea Universitaria?
El conflicto estalló tras el fallecimiento del vicerrector Emilio Grippaldi. Según las voces opositoras, la conducción de la UNaF omitió deliberadamente el llamado a la Asamblea Universitaria, el órgano soberano que debe elegir a las máximas autoridades. En su lugar, se avanzó con mecanismos unilaterales y resoluciones ad referéndum que, para los críticos, carecen de sustento normativo.
La práctica fue calificada como un acto de “desprolijidad, autoritarismo y demagogia”, ya que se desconocen los procedimientos expresos que fijan el Estatuto Universitario y el Reglamento de la Asamblea Universitaria para los casos de vacancia definitiva.
Qué dice el Estatuto y por qué importa
Para dimensionar el reclamo, hay que repasar la normativa interna que regula el gobierno de la UNaF. Los artículos 32, 33 y 34 establecen que el gobierno se ejerce con representación de docentes, estudiantes, nodocentes, graduados y el Consejo de la Comunidad. La Asamblea Universitaria es el máximo órgano soberano, integrado por el Rector, el Vice-Rector, los miembros del Consejo Superior y los Consejos Directivos de las Facultades. Entre sus facultades privativas e indelegables están la reforma del Estatuto y la elección de las autoridades.
El artículo 56 es clave: ante una vacante permanente por renuncia, separación o fallecimiento, el Consejo Superior debe convocar obligatoriamente a la Asamblea Universitaria en un plazo no mayor a 30 días corridos, con el único objetivo de elegir a la nueva autoridad que completará el mandato. El artículo 55 fija los requisitos: ciudadanía argentina, 35 años cumplidos, título de grado universitario y ser o haber sido profesor ordinario de la UNaF. La norma descarta explícitamente que el Vicerrectorado sea exclusivo para decanos.
Además, el Estatuto limita el poder: el mandato dura cinco años y se permiten “hasta tres mandatos consecutivos o alternados”, pero en ningún caso más de tres períodos, prohibiendo la rotación, permutación o sucesión recíproca entre Rector y Vice-Rector para eludir los topes.
El fantasma de la desobediencia judicial
Las últimas reuniones del Consejo Superior sumaron un componente jurídico de gravedad. Decanos y consiliarios denuncian que la actividad legislativa y administrativa de la universidad se desarrolla en abierta inobservancia de disposiciones y medidas cautelares dictadas por la Justicia Federal. El avance de designaciones sin la convalidación regular de los órganos colegiados ubica a las autoridades en una zona de seria desobediencia judicial.
Para los sectores críticos, esta postura vulnera la autonomía universitaria, desnaturaliza el rol de los claustros y expone a toda la comunidad académica a una inestabilidad jurídica permanente. La negativa a convocar a la Asamblea para resolver la conducción del Vicerrectorado agrava la crisis de representatividad y abre interrogantes sobre la validez de los actos administrativos aprobados bajo este esquema.
La polémica elección del nuevo vicerrector
El rector Parmetler designó al nuevo vicerrector mediante la Resolución 1205/26, emitida ad referéndum del Consejo Superior. El proceso fue duramente cuestionado por la falta de transparencia: el contenido de la resolución se mantuvo en secreto antes de la votación, la elección se hizo en sesión remota y se dispuso la suspensión previa de varios consiliarios.
Opositores y miembros de la comunidad académica afirman que la medida transgrede abiertamente la normativa institucional vigente, por lo que no descartan recurrir a la Justicia para solicitar su nulidad. La crisis institucional en la UNaF parece lejos de resolverse, con un Rectorado que sigue firme en su postura y una oposición que promete llevar el caso a los tribunales.


