Uno de los imputados por el crimen de Forquera pidió ir a la casa de su madre, pero el juez le dijo que no
La defensa pidió que uno de los acusados por el crimen de Forquera siguiera detenido en lo de su madre, con tobillera. Presentó un certificado y denunció hacinamiento. Pero el juez Hermosilla tenía otra idea: esto fue lo que respondió.
En una audiencia celebrada el jueves, el juez de garantías Luciano Hermosilla rechazó el pedido de detención domiciliaria presentado por la defensa de uno de los tres imputados por el homicidio doblemente agravado por ensañamiento y alevosía de Mario Forquera.
El acusado se encuentra con prisión preventiva desde el 13 de agosto, cuando se llevó a cabo la formulación de cargos en su contra.
El argumento de la defensa
La defensa no cuestionó la existencia de riesgos procesales como el entorpecimiento de la investigación o la posibilidad de fuga, pero ofreció como alternativa la vivienda de la madre del imputado para que cumpliera allí la detención mientras avanza el proceso.
Para sustentar el pedido, presentaron un certificado de discapacidad y denunciaron las malas condiciones en la comisaría, donde el detenido habría tenido que dormir en el suelo varias noches por el hacinamiento. Además, adjuntaron un informe de la OPTIC que avalaba la colocación de una tobillera electrónica en ese domicilio.
La postura del juez
Hermosilla consideró que la prisión domiciliaria no resulta suficiente para neutralizar el riesgo procesal, ya que el imputado podría mantener contacto con testigos u otras personas vinculadas a la causa a través de distintos medios.
El juez también señaló que la gravedad de la pena en expectativa y las maniobras que el acusado habría realizado después del hecho para evadir a la justicia refuerzan los indicios de fuga y entorpecimiento. Por eso, resolvió que la prisión preventiva en la comisaría sigue siendo la medida más adecuada para resguardar el proceso.