Uruguay conmocionado: el brutal desenlace de una paliza que terminó en una zanja

El padre confesó tras hallar el cuerpo en una zanja, pero la autopsia reveló la verdadera causa de muerte. Una historia con más de una década de denuncias que el sistema no pudo frenar.

· 4 min de lectura
Uruguay conmocionado: el brutal desenlace de una paliza que terminó en una zanja

Un crimen que estremece a un país entero. Un adolescente de 15 años murió tras una golpiza brutal de su propio padre, quien luego abandonó su cuerpo en una zanja. El caso, ocurrido en Montevideo, expone una escalofriante historia de violencia doméstica que duró más de una década y que el sistema no logró detener.

El hecho sucedió el viernes 5 de marzo en la calle costanera Aurelia Viera, en el barrio Flor de Maroñas de la capital uruguaya. El cuerpo sin vida de Jonathan Correa fue hallado tirado en una zanja frente a su vivienda, un escenario que marcó el inicio de la investigación de un filicidio que ha conmovido a la sociedad.

¿Qué desató la furia final?

Según las primeras indagatorias, la discusión comenzó por un hecho aparentemente trivial: el joven no había metido a la casa a la perra de la familia para que amamantara a sus cachorros de pitbull. Estos animales eran criados por la familia como medio de supervivencia. Ese fue el detonante que llevó a Jonathan Calero, de 36 años, a desatar su violencia contra su hijo.

Jonathan Calero permanecerá en prisión preventiva por 180 días. (Foto: gentileza El Observador.)
Jonathan Calero permanecerá en prisión preventiva por 180 días. (Foto: gentileza El Observador.)

Existen versiones contradictorias sobre los momentos finales. Una indica que el padre ordenó al chico ir a dormir y que este falleció mientras estaba acostado. Otra, aportada por la madre, sostiene que el adolescente salió de la casa tras la primera paliza y que su padre fue a buscarlo para continuar la agresión. Lo innegable es el desenlace: al día siguiente, Calero confesó su responsabilidad.

Fue imputado por los delitos de homicidio agravado y violencia doméstica. La justicia uruguaya decretó su prisión preventiva por un plazo de 180 días mientras avanza la causa, que está a cargo de la fiscal Sabrina Flores.

Una vida marcada por el maltrato

La reconstrucción policial pintó un cuadro desgarrador. Jonathan Correa fue víctima de violencia intrafamiliar desde que tenía apenas dos años de edad. La primera denuncia formal data de esa época, cuando un Centro de Atención a la Infancia y a la Familia (CAIF) lo vio cubierto de moretones.

Lo impactante es que esta situación era de conocimiento público. Entre 2013 y 2024 se registraron al menos 14 denuncias realizadas por vecinos, maestros, tíos y primos, según informó el diario *Montevideo Portal*. La última alerta fue elevada por la Escuela Técnica de Flor de Maroñas (UTU), a la que el joven asistía y donde incluso había ganado una beca para estudiar francés.

Jonathan Correa fue víctima de violencia desde que tenía dos años. (Foto: gentileza Montevideo Portal.)
Jonathan Correa fue víctima de violencia desde que tenía dos años. (Foto: gentileza Montevideo Portal.)

Los vecinos relataron a la prensa que llamaban con frecuencia a la policía al escuchar los gritos de auxilio del niño desde la vivienda de una sola pieza que compartía con sus padres y su hermana de nueve años. Sin embargo, las intervenciones eran frustradas sistemáticamente. La madre solía decir a los agentes que su pareja los había abandonado, y una vez estos se retiraban, los testigos veían a Calero salir de un escondite dentro de la casa.

También se supo que el acusado es adicto a la pasta base desde la época en que nació su hijo. A pesar del infierno que vivía, quienes lo conocían describían a Jonathan como un joven “tranquilo” y aplicado en sus estudios.

Los detalles forenses del horror

La autopsia realizada al cuerpo del adolescente entregó datos clave para la investigación. Reveló que los golpes recibidos en el vientre provocaron que sus intestinos colapsaran, contribuyendo a su muerte. Pero la evidencia muestra que, con sus últimas fuerzas, Jonathan intentó escapar.

Su padre lo alcanzó a pocos metros de la vivienda y allí terminó con su vida golpeándolo en la cabeza con un palo. Solo después de consumado el crimen, el hombre cargó el cuerpo de su hijo y lo arrojó a la zanja donde sería descubierto.

La repercusión del caso ha sido tal que alcanzó la más alta esfera del Estado uruguayo. El presidente Yamandú Orsi se refirió al crimen calificándolo de “espantoso” y “terrible”. En sus declaraciones, el mandatario expresó un dolor que va más allá de la muerte: “La tercera dimensión es cómo desde el Estado no pudimos resolverlo a tiempo y cómo no lo pudimos impedir”.

Una reflexión que pone sobre la mesa el fracaso de múltiples alertas y denuncias que, a lo largo de 13 años, no fueron suficientes para salvar la vida de un niño.

Más para leer

Flávio Bolsonaro no puede ver a su padre: la Justicia lo prohibió hasta después de las elecciones
Internacional
Alerta en la Casa Blanca: investigan si Irán esconde drones en Cuba y Trump lanza una advertencia
Internacional
Internacional
Tercera noche de bombardeos: la nueva advertencia de EE.UU. a Irán que hace temblar al mundo
Internacional
Tragedia en Venezuela: ya son 4.500 los muertos por el doble terremoto y Delcy Rodríguez cambia su gabinete
Internacional
El fuego arrasa el bosque de Fontainebleau: ¿quién provocó las llamas?
Internacional
Publicidad