Usaba la patente de otro auto y terminó condenado: la insólita maniobra que descubrieron en Río Grande
Un hombre fue condenado en Río Grande por usar la patente de otro vehículo. ¿Cómo lo descubrieron? Conocé los detalles de una maniobra que terminó en prisión en suspenso.
Un hombre fue condenado a 8 meses de prisión en suspenso por circular con una chapa patente que pertenecía a otro vehículo. La sentencia, dictada en Río Grande, dejó al descubierto una maniobra que llamó la atención de la justicia.
El caso se remonta a junio de 2021, cuando inspectores de Tránsito Municipal detectaron una camioneta con una matrícula que no coincidía con el rodado. La irregularidad fue tan evidente que se dio intervención a la Policía Provincial, que inició las actuaciones judiciales.
¿Qué descubrieron durante la investigación?
Los pesquisas establecieron que la camioneta había sido dada de baja con anterioridad y no contaba con una matrícula habilitante para circular. Pero lo más llamativo fue que la patente colocada pertenecía a otro vehículo, una situación que el conductor conocía perfectamente.
El juez Pedro Fernández consideró acreditado que el imputado utilizó deliberadamente una chapa patente ajena para otorgarle al vehículo una identificación registral que no le correspondía. Una decisión que no solo violaba la ley, sino que además ponía en evidencia un claro intento de engaño.
La condena y las reglas de conducta
Además de la pena de prisión en suspenso, el magistrado impuso al condenado el cumplimiento de reglas de conducta por el plazo de dos años. Entre ellas, fijar domicilio y someterse al control de la autoridad judicial, una medida que busca garantizar que no vuelva a cometer un delito similar.
La sentencia fue dictada mediante el procedimiento de omisión de debate, un mecanismo que permite resolver la causa sin la realización de un juicio oral. El Ministerio Público Fiscal había solicitado una pena de ocho meses de prisión condicional, propuesta que fue aceptada por el imputado y su defensa, lo que agilizó el trámite.
Este caso deja una clara advertencia: circular con una patente ajena no solo es una falta grave, sino que puede terminar en una condena penal. La justicia de Río Grande demostró que este tipo de maniobras no quedan impunes.