Usaron a una nena de 3 años para robar en un supermercado de San Juan: qué pasó con la pareja
La pareja fue condenada tras intentar robar en un supermercado de Rivadavia usando a una nena de 3 años. ¿Qué papel cumplió la menor en la maniobra?
Una pareja fue detenida después de ser sorprendida cuando intentaba llevarse cortes de carne y ropa sin pagar del Hiper Chango Más de Rivadavia, según la investigación fiscal. El dato que más llamó la atención: durante la maniobra llevaban a una nena de 3 años, hija de una de las acusadas.
El hecho ocurrió el 23 de agosto, cerca de las 15.10. La causa, que estuvo a cargo del fiscal Fernando Bonomo, terminó con un acuerdo de juicio abreviado para Emanuel Vargas, condenado a tres meses de prisión efectiva. Además, fue declarado reincidente y seguirá detenido con prisión preventiva.
Carolina Micaela Videla, por su parte, accedió a una suspensión de juicio a prueba por un año. Entre las condiciones, deberá realizar trabajo no remunerado y una reparación simbólica. Los dos tienen prohibido ingresar al Chango Más.
¿Cómo fue la maniobra?
Según la hipótesis fiscal, Vargas y Videla entraron al supermercado con la intención de apoderarse de mercadería sin pagar. El personal de seguridad y las cámaras del local detectaron movimientos sospechosos.
La investigación indica que cargaron un carro con productos y luego lo vaciaron antes de llegar a las cajas. Vargas habría intentado salir por una línea de cajas inactiva con ocho bolsas de cortes vacunos envasados al vacío escondidas bajo su ropa y sujetas con una faja elástica. También se habría puesto una campera gris, tras arrancarle el sistema de seguridad.
Mientras tanto, Videla habría intentado cruzar las líneas de cajas activas para salir sin ser requisada.
La nena, con una campera del local
Uno de los puntos que más impactó fue que Vargas llevaba en brazos a la hija de Videla, de 3 años. Según la acusación, la nena tenía puesta una campera infantil del comercio, cuyo sensor de seguridad también había sido arrancado.
Al interceptarlos, el personal de seguridad constató que varios envases de carne tenían roturas y desgarros en las zonas donde estaban adheridos los sensores antihurto. La campera gris también presentaba daños compatibles con el arrancamiento manual del dispositivo, lo que para la Fiscalía demostraba que la maniobra no fue solo ocultar mercadería, sino que incluyó la alteración de los sistemas de alarma.
La intervención del personal de prevención, la mercadería encontrada y las imágenes registradas permitieron avanzar con la causa por robo en grado de tentativa.
Un antecedente en la familia
Vargas ya había protagonizado un hecho similar en abril de este año, junto a su hermano, en Rawson. Según la investigación, Alfredo ingresó primero al local y sustrajo una botella de fernet, cruzando la línea de cajas sin pagar. Minutos después, su hermano Fausto entró y, aprovechando la confusión, robó un paquete de galletas y una horma de queso.
Ambos fueron detenidos y condenados: Alfredo recibió tres meses y Fausto, ocho meses de prisión. También se dispuso la prisión preventiva para los dos hermanos.