¿Usás demasiados emojis? Una psicóloga revela qué esconde esa costumbre

¿Crees que usar muchos emojis es solo un estilo? Una psicóloga revela que podría ser señal de algo más profundo. Descubre qué esconde tu forma de escribir.

· 2 min de lectura
¿Usás demasiados emojis? Una psicóloga revela qué esconde esa costumbre

Los emojis se volvieron parte inseparable de las conversaciones digitales, pero su uso excesivo podría estar revelando más de lo que imaginás. Según la psicóloga Elena Daprá, detrás de esa catarata de caritas y símbolos suele esconderse una necesidad de aprobación o miedo al conflicto.

En un mundo donde los mensajes de texto reemplazaron las charlas cara a cara, los emojis surgieron para recuperar el tono emocional perdido. Sin embargo, cuando se vuelven una muleta constante, pueden ser señal de inseguridad o dificultades para comunicarse de forma directa, explicó la especialista.

¿Qué hay detrás del abuso de emojis?

Daprá señaló que el problema no son los emojis en sí, sino cuando dejan de ser un complemento y se convierten en una necesidad. Esto es más frecuente en personas con:

– Necesidad constante de aprobación.
– Miedo al conflicto o al rechazo.
– Dificultades para poner límites.
– Tendencia a complacer a los demás.
– Alta preocupación por la imagen que proyectan.

En esos casos, los emojis funcionan como un escudo para suavizar mensajes y reducir la posibilidad de ser interpretados negativamente.

¿Por qué muchos ponen una carita al negarse?

Uno de los hábitos más comunes es agregar una sonrisa después de una negativa o crítica. Para Daprá, esto refleja la dificultad para tolerar el malestar del desacuerdo. “Es una forma de decir algo incómodo intentando que el otro no se enoje”, afirmó.

La psicóloga aclaró que los emojis no son malos en sí mismos, pero el riesgo aparece cuando una persona siente que no puede enviar un mensaje simple sin agregar símbolos. “Si sentimos que cualquier mensaje necesita ir acompañado de emojis para ser aceptado, podemos terminar evitando una comunicación clara y directa”, advirtió.

Por eso, Daprá propone hacerse una pregunta antes de enviar un mensaje: ¿estoy usando este emoji porque expresa cómo me siento o porque tengo miedo de cómo me van a juzgar?

Según concluye, una comunicación saludable no consiste en evitar cualquier incomodidad, sino en poder expresarse con claridad, respeto y autenticidad, incluso cuando no hay una carita sonriente al final del mensaje.

Más para leer

Mendoza en flor: el nuevo circuito que combina naturaleza y sabores que nadie quiere perderse
Tendencias
El Torneo del Dorado revela sus secretos: así serán los premios y la tecnología que cambiará la fiscalización
Tendencias
La voz que detiene a los transeúntes en la Peatonal: la historia de Laila, la joven que sueña con un contrato
Tendencias
¿Murciélagos o vampiros? La ciencia y la literatura se cruzaron en Catamarca
Tendencias
Belén se prepara para una jornada a pura adrenalina: la exhibición que promete sorprender
Tendencias
El plan de un joven de 21 años para que Rosario se rinda al farmeo de aura
Tendencias