Ushuaia vivió un invierno histórico, pero no por lo que todos esperaban
¿Por qué Ushuaia tuvo el invierno con menos nieve desde 1985? No fue solo el frío: hubo un factor que se combinó mes a mes y que los registros del CADIC dejan a la vista.
Los datos de la Estación Meteorológica del CADIC, difundidos a través del Servicio de Información Ambiental y Geográfica (SIAG), confirman que el invierno meteorológico de 2026 —junio, julio y agosto— dejó en Ushuaia la menor cantidad de nieve caída desde 1985, cuando arrancó la medición sistemática de esa variable.
La marca no se explica por un solo factor, sino por una combinación caprichosa de condiciones que se fueron alternando mes a mes.
Un junio de lluvia, un julio helado y seco
Junio tuvo precipitaciones totales muy por encima de la media, pero también una de las temperaturas medias más altas de los últimos 30 años. Resultado: el agua cayó casi toda en forma de lluvia.
Julio fue lo opuesto. Muy frío, sí, pero también uno de los más secos de la serie histórica, con apenas 9,2 mm de precipitación.
Agosto, en tanto, mezcló lluvias escasas con temperaturas superiores a la media.
El resumen es casi una ironía climática: cuando hubo precipitaciones abundantes, el termómetro estaba demasiado alto para que fueran nieve; y cuando el frío llegó, el cielo quedó prácticamente vacío. Esa combinación explica por qué los fueguinos vieron tan pocos copos este año.
Cinco inviernos seguidos por debajo de la media
Los registros del CADIC muestran además un dato que trasciende a 2026: desde 2020, todos los inviernos meteorológicos en Ushuaia presentaron valores de nieve caída inferiores a la media de los últimos 30 años.
La sucesión de temporadas flojas de nieve dibuja un período reciente con escasez persistente de nevadas invernales. Los especialistas aclaran, de todos modos, que haría falta un análisis estadístico más profundo para determinar si se trata de una tendencia significativa de largo plazo o de una racha dentro de la variabilidad normal del clima fueguino.