Ushuaia vuelve a ser sede de una cumbre antártica clave después de 30 años
La cumbre antártica que reúne a delegaciones de toda la región volvió a instalarse en Ushuaia después de tres décadas, y lo que se discute ahí puede cambiar el lugar de la ciudad en el mapa del continente blanco. La representación permanente que se analiza para Tierra del Fuego todavía no tiene fecha ni forma.
La Reunión de Administradores de Programas Antárticos Latinoamericanos (RAPAL) regresó a Ushuaia después de tres décadas, con Argentina como anfitriona y una agenda que apunta a reforzar la cooperación científica, la coordinación logística y la presencia de la región en los asuntos del continente blanco.
El encuentro reúne a delegaciones de distintos países y organismos, y se desarrolla en la capital fueguina tras una gestión que buscó recuperar una sede que había quedado pendiente.
Una sede que era una deuda pendiente
El director Nacional del Antártico, Alejandro Torres Lépori, explicó en diálogo con FM Centro que la elección de Ushuaia no fue casual. "Este año nos tocaba ser anfitriones en Argentina. Cuando empezamos a trabajar nos pusimos en la cabeza que tenía que realizarse en Ushuaia, que era una deuda postergada", afirmó, y valoró el respaldo que permitió concretar la organización.
Según el funcionario, esta edición se distingue por la magnitud de la convocatoria. "Ha suscitado gran interés, de hecho es una de las primeras récord por el número de documentos tanto informativos como de trabajos presentados y también por cantidad de delegados asistentes", señaló.
A la participación de los países se sumaron organismos argentinos que aportan capacidades técnicas y conocimientos al trabajo conjunto.
El desafío de coordinar ciencia y logística
Torres Lépori vinculó esa articulación con uno de los principales retos de la actividad antártica: coordinar saberes y recursos para sostener la investigación científica y las operaciones logísticas en un territorio excepcional.
Por eso, planteó como objetivo que las jornadas concluyan con recomendaciones capaces de consolidar decisiones previas y de abrir nuevas líneas de trabajo.
Ampliar la voz latinoamericana en el mundo
Entre los proyectos que impulsa Argentina aparece el fortalecimiento de la voz regional. El director indicó que buscan "reforzar la visibilidad del mecanismo y presentar la voz regional en otros foros internacionales como el Consejo Global de Administradores de Programas Antárticos", una iniciativa que apunta a ampliar la incidencia latinoamericana.
Para el funcionario, la cooperación es el principal valor estratégico del sistema antártico. "La Antártida significa un espacio de cooperación internacional", sostuvo, donde pese a las diferencias entre países existe "un objetivo común de producir ciencia en beneficio de la humanidad y de proteger ese ambiente".
A su entender, ese modelo demuestra que "los entendimientos son posibles, la cooperación es posible".
Ushuaia, puerta de entrada al continente blanco
En ese esquema, Ushuaia ocupa un lugar estratégico como puerta de entrada a la Antártida. Torres Lépori confirmó que se analiza una presencia institucional permanente en Tierra del Fuego: "Tal vez de manera gradual se pueda comenzar a pensar en alguna representación", como forma de profundizar el vínculo con la actividad antártica.