Ushuaia ya es la puerta al continente blanco, pero quiere quedarse con la otra mitad del negocio antártico
Ushuaia tiene la vidriera: mueve 120 millones de dólares al año en turismo antártico. Pero la logística de los programas científicos se va a otro lado, y en FINNOVA ya calcularon cuánto cambiaría si la ciudad se queda con una parte.
La capital fueguina será hoy el escenario del Foro de Ciencia, Logística e Innovación Antártica, una jornada organizada por la Fundación Innovación Fueguina (FINNOVA) que buscará instalar una pregunta de fondo: hasta dónde puede crecer la participación local en las operaciones del continente blanco.
El encuentro arrancará a las 18:00 en el Salón Magallanes del Arakur Ushuaia Resort & Spa y se da en simultáneo con la XXXVII Reunión de Administradores de Programas Antárticos Latinoamericanos (RAPAL), que trajo a la ciudad a los responsables de los programas nacionales de varios países de la región.
Que la RAPAL se haga en Ushuaia no fue casualidad: surgió de una propuesta de FINNOVA que Cancillería aceptó, en articulación con la Dirección Nacional del Antártico y el Instituto Antártico Argentino.
Qué es la RAPAL y por qué se reúne en Ushuaia
La RAPAL es el principal espacio latinoamericano de coordinación de los programas antárticos. Sus orígenes se remontan a los encuentros que desde 1987 mantenían Argentina, Chile y Uruguay, a los que después se sumaron Brasil, Perú y Ecuador, entre otros países de la región.
En el foro de hoy, representantes de Argentina, Chile, Perú, Colombia, Brasil, Ecuador y Uruguay pondrán sobre la mesa las chances de cooperación científica y logística entre sus programas.
El Clúster Polar Ushuaia, la apuesta fuerte
El plato principal de la jornada será el lanzamiento del Clúster Polar Ushuaia, un espacio que reúne a más de 15 empresas e instituciones junto con la Universidad Nacional de Tierra del Fuego (UNTDF) y el CADIC-CONICET. La idea es articular las capacidades locales para que la provincia gane terreno en las operaciones antárticas.
El punto de partida es una paradoja conocida por los fueguinos: Ushuaia tiene consolidada su posición como puerta de entrada del turismo antártico, pero participa mucho menos de la logística de los programas científicos y gubernamentales.
Según estimaciones de FINNOVA —que son de la entidad y no una proyección oficial—, el turismo antártico de cruceros mueve alrededor de 120 millones de dólares y unos 2.000 puestos de trabajo durante la temporada en la ciudad. La fundación sostiene que, con más infraestructura y capacidad logística, Ushuaia podría captar cerca de seis de los 24 programas antárticos que hoy operan desde Punta Arenas. Ese escenario, calculan, permitiría incrementar en torno al 80% el impacto económico de la actividad antártica.
Ciencia, microplásticos y microorganismos extremos
La agenda también incluye la presentación de NUTEC Plastics, una iniciativa del Organismo Internacional de Energía Atómica dedicada al estudio de la contaminación por plásticos y microplásticos. De ese bloque participarán Sebastián Marinsek, director del Instituto Antártico Argentino, y Alejandro Torres Lepori, director nacional del Antártico.
Otro momento estará dedicado a Nunatak, un proyecto científico que trabaja con microorganismos extremófilos obtenidos en la Antártida y en Tierra del Fuego para desarrollar bioinsumos que mejoren el rendimiento de los cultivos y aumenten su tolerancia al frío y a la salinidad.
INVAP, por su parte, mostrará desarrollos tecnológicos aplicados a las operaciones antárticas, entre ellos el radar de control aéreo instalado en el rompehielos Almirante Irízar y el uso de información de los satélites SAOCOM para planificar la navegación.
El programa se completa con espacios de intercambio entre científicos, empresas y operadores, y con stands de compañías vinculadas a operaciones marítimas y aéreas, equipamiento, salud, gestión de residuos y otros bienes y servicios para la actividad polar.
Una muestra con más de un siglo de exploración
En paralelo al foro funcionará una Muestra Antártica con objetos que recorren más de un siglo de exploración. Habrá piezas vinculadas a la expedición de Otto Nordenskjöld de 1901-1903 y materiales recuperados del histórico refugio de la isla Cerro Nevado, donde el argentino José María Sobral permaneció junto a la expedición sueca realizando observaciones meteorológicas, geológicas y magnéticas.
También se exhibirán magnetómetros, sensores, anemómetros, documentación de campañas argentinas y objetos del explorador Gustavo Giró Tapper. Parte de ese material está hoy en comodato en el Centro de Documentación Antártica de la UNTDF.
La apuesta de fondo, según los organizadores, es mostrar las capacidades que ya existen en Tierra del Fuego y avanzar hacia un perfil antártico más amplio para Ushuaia: pasar del predominio turístico a una mayor participación en logística, abastecimiento, ciencia, tecnología, formación y servicios especializados.